

El proyecto, impulsado por el área de Ecología y Aseo Público, busca dignificar los libros y fomentar la cultura mediante el reciclaje y la participación ciudadana.
El alcalde, Enrique Galindo Ceballos, inauguró de manera oficial la llamada Biblioteca de la Basura, un espacio recuperado que tiene como objetivo cambiar la forma en que la ciudadanía percibe los residuos y, al mismo tiempo, rescatar libros que anteriormente eran desechados.
Este proyecto surgió por iniciativa del personal de Ecología y Aseo Público, quienes defendieron la idea de que un libro nunca debe considerarse basura.
El inmueble donde ahora se ubica la biblioteca permaneció en completo abandono durante aproximadamente 15 años, por lo que fue rehabilitado en su totalidad utilizando materiales reciclados y donaciones, sin generar costos elevados para el Ayuntamiento.
“Estamos rescatando todos aquellos libros que la gente ya no quiere y que estaba desechando como si fueran basura. Para muchos no lo son, siguen siendo un instrumento útil para aprender, crecer y culturizar”, expresó Galindo Ceballos.
El edil explicó que actualmente la biblioteca cuenta con más de dos mil libros que fueron recuperados directamente de la basura, además de donaciones particulares.
Detalló que los recolectores de residuos ya tienen la instrucción de recibir los libros que la ciudadanía decida entregar y trasladarlos a este espacio para su clasificación y resguardo.
“Invito a la población a que, si ya no quieren sus libros, los entreguen a los recolectores o nos avisen para ir por ellos. Aquí se les dará un lugar digno y seguirán siendo útiles para otras personas”, señaló el alcalde.
La clasificación y organización del material bibliográfico está a cargo de personal especializado de la Dirección de Educación, quienes se encargan de separar los libros por género y determinar cuáles pueden seguir en circulación. Ante la buena respuesta ciudadana, el alcalde no descartó que este espacio pueda ampliarse en un futuro cercano.
Finalmente, Galindo Ceballos destacó que, además de rescatar libros, el proyecto permitió recuperar un espacio público que se encontraba en abandono.

