

La UASLP reporta más de 11 mil atenciones psicológicas a integrantes de su comunidad en lo que va del año, además de 4 mil servicios a población general.
La Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) ha detectado casos de depresión desde los procesos de ingreso y reporta más de 11 mil servicios de atención psicológica a integrantes de la comunidad universitaria en lo que va del año; sin embargo, el rector Alejandro Zermeño Guerra reconoció que la institución no puede obligar a una persona a recibir terapia.
El tema volvió a colocarse en la discusión universitaria después de la muerte, a principios de septiembre, de Santiago González González, estudiante de nuevo ingreso de la Facultad de Ingeniería. Tras ese hecho, alumnos de distintas facultades pidieron reforzar la atención a la salud mental, mejorar los protocolos de emergencia y contar con mayor acompañamiento dentro de la Universidad.
Zermeño explicó que durante los exámenes de admisión se identifican algunas necesidades de atención y que las facultades cuentan con tutores y servicios psicológicos para canalizar a estudiantes.
El rector indicó que, además de las más de 11 mil atenciones brindadas a estudiantes y personal universitario, la Facultad de Psicología ha otorgado alrededor de 4 mil servicios a población general.
No obstante, precisó que la detección no implica que la Universidad pueda imponer un tratamiento.
“Si nosotros detectamos a una persona, por ejemplo, que tiene depresión y que nosotros acercamos el servicio, tienen tutores, las facultades tienen servicios de atención psicológica y se les ofrece el servicio. Pero también, como todo, no puedo obligar a ninguna universitaria, a ninguna persona universitaria o no universitaria a que lleve a cabo la atención”.
Añadió que incluso ante casos considerados de mayor riesgo, la función institucional es orientar y ofrecer alternativas, pero respetando la voluntad y los derechos de la persona.
“Si encuentras a una persona con una depresión profunda o con una tendencia de realizarse alguna autolesión, pues lo tienes que orientar a recibir atención, pero no puedes negarle el que ingrese a la universidad”.
Zermeño sostuvo además que el acompañamiento debe ser compartido con las familias, al considerar que la Universidad puede detectar señales y ofrecer servicios, pero el entorno cercano también juega un papel importante.
“La responsabilidad es compartida e indiscutible”, afirmó.
El rector agregó que la UASLP cuenta ya con un protocolo de salud mental elaborado con participación de distintas áreas universitarias y que los resultados del diagnóstico aplicado a estudiantes, docentes y trabajadores serán públicos.

