

Como parte de este trabajo, la Facultad de Enfermería y Nutrición desarrolló el libro Entre lápices y letras, dirigido a estimular funciones cognitivas en personas adultas mayores.
Llegar a la vejez con autonomía, movilidad y buena salud no depende únicamente de lo que se haga después de los 60 años. Parte de ese proceso comienza desde décadas antes, por lo que especialistas de la UASLP llaman a cuidar desde edades tempranas la alimentación, la actividad física, el descanso y la salud mental.
En el marco del Día de las Personas Adultas Mayores, que se conmemora este 28 de agosto en México, Erika Adriana Torres Hernández, investigadora de la Facultad de Enfermería y Nutrición, explicó que el envejecimiento empieza a generar cambios internos desde alrededor de los 30 años.
“Necesitamos empezar a pensar que estamos envejeciendo, pues desde alrededor de los 30 años comienzan cambios internos asociados con este proceso”, señaló.
La especialista explicó que órganos como el cerebro, los pulmones y los riñones también se modifican con el paso del tiempo, aunque esos cambios no siempre sean perceptibles.
“A partir de la tercera década tendríamos que empezar a pensar qué voy a hacer con mi proceso, qué me resta de vida para saberme cuidar”, afirmó.
Entre las medidas para conservar la funcionalidad mencionó una alimentación saludable, ejercicio, buena hidratación, descanso adecuado, cuidado de la salud mental y actividades que mantengan activas las funciones cognitivas.
Torres Hernández también llamó a evitar el edadismo, es decir, la discriminación por motivos de edad, así como la idea de que una persona mayor necesariamente debe depender de otras.
“Necesito yo aprender a ser independiente, a ser autónomo, a seguir siendo funcional, a no sobreproteger también a estas personas mayores”, expresó.
Como parte de este trabajo, la Facultad de Enfermería y Nutrición desarrolló el libro Entre lápices y letras, dirigido a estimular funciones cognitivas en personas adultas mayores. Tras su primera edición, se contempla un nuevo tiraje y su uso en actividades hospitalarias.
La investigadora resumió el reto en una pregunta que, dijo, debería plantearse mucho antes de llegar a la vejez: “¿Cómo me veo yo siendo una persona mayor?”.

