
Escala el conflicto en el Congreso de SLP
Morena acusa a la directiva —encabezada por el PRI— de actuar con “autoritarismo”, manipular el reglamento y tomar decisiones sin facultades, incluso sobre oficinas legislativas.
El conflicto entre las bancadas del PRI y Morena en el Congreso del Estado de San Luis Potosí escaló tras la reciente discusión en tribuna sobre el exhorto en materia de salud, y se extendió ahora al funcionamiento interno del Poder Legislativo, luego de que el diputado morenista Carlos Arreola Mallol acusara a la mesa directiva de actuar con parcialidad y sin apego al reglamento.
En entrevista, Arreola calificó la conducción de la directiva —presidida por la priista Sara Rocha Medina— como una práctica recurrente de su partido. “Para mí es un autoritarismo típico del PRI ellos tal vez no lo perciben pero está en su naturaleza que cualquier opinión diferente es adversarial”, afirmó, al señalar que se ha limitado la participación de legisladores bajo criterios discrecionales.
Arreola adelantó que su bancada buscará un posicionamiento formal ante lo que consideran un uso indebido de facultades.
El legislador sostuvo que Morena ha solicitado que el reglamento se aplique de manera equitativa, particularmente en el uso de la tribuna y la interpretación de alusiones personales. “Estamos pidiendo que se interprete el reglamento de manera equitativa si no hubo alusiones no se interpreten”, expresó, al advertir que no se trata de un conflicto personal sino de condiciones de debate parlamentario.
Arreola también acusó una estrategia política del PRI para utilizar el Congreso como plataforma de confrontación en temas de salud.
“Golpeteen todo lo que tenga que ver en materia de salud a la cuarta transformación promuevan iniciativas que no van a pasar, promuevan puntos de acuerdo y en final de cuentas es una estrategia de la oposición, dentro de los pocos espacios que les quedan, son dos diputadas que entre ellas mismas se mandan sus iniciativas, se aprueban sus puntos de acuerdo en sus comisiones Y esto ya se vuelve un modus operandi”, señaló, al referirse a la presentación de puntos de acuerdo e iniciativas desde esa bancada.
El conflicto se trasladó además al ámbito administrativo, luego de que el diputado denunciara un intento de reubicación de oficinas por parte de la mesa directiva. “Recibimos un oficio tratando de cambiar y mover oficinas sin tener atribuciones”, afirmó, al subrayar que esas decisiones corresponden a la Junta de Coordinación Política y no a la presidencia del Congreso.
En ese sentido, advirtió que estas acciones generan presión incluso sobre el personal legislativo. “No puede traducirse una inconformidad partidista en cosas personales o que tengan que ver con la gente que trabaja en el Congreso”, dijo, al insistir en que debe prevalecer la objetividad institucional.

