

La UASLP prueba en Ciudad Fernández un sistema que permite criar tilapia y producir hortalizas reutilizando el agua. El modelo busca llevarse a comunidades rurales con escasez de agua o sin suelo fértil, e incluso podría combinarse con captación de lluvia.
El Centro de Investigación y Extensión Zona Media El Balandrán, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), desarrolla en Ciudad Fernández un sistema acuapónico que combina la crianza de tilapia con la producción de hortalizas y plantas medicinales, con un menor consumo de agua y sin depender de suelo fértil.
El proyecto comenzó a instalarse entre febrero y marzo de 2025, a partir de una donación realizada por una organización de Estados Unidos que trabaja con comunidades alejadas. La UASLP aportó el espacio y el personal necesario para operarlo.
“El mayor de ellos pues que iba a ser un proyecto donado para la universidad. No nos iba a costar”, explicó Juan Fernando Cárdenas González, director del Centro.
El sistema cuenta con dos tanques de seis mil litros para peces y un estanque de alrededor de cinco mil litros para plantas. El agua circula constantemente y los desechos de las tilapias son transformados por bacterias en nutrientes aprovechados por los cultivos.
Hasta ahora se han producido tomate uva, apio, pepino, menta y otras plantas medicinales, además de tilapia, cuyo ciclo para alcanzar un tamaño adecuado para consumo es de aproximadamente cinco a seis meses.
Una de las principales ventajas es que el agua se reutiliza dentro del propio sistema y sólo debe reponerse la que se pierde por evaporación. Además, las plantas se desarrollan sin fertilizantes químicos y el modelo puede instalarse en espacios reducidos.
El proyecto también involucra a estudiantes de Ingeniería Agroindustrial de la Facultad de Estudios Profesionales Zona Media y del Tecnológico de Rioverde, quienes participan mediante servicio social y actividades de operación.
A partir de estudios realizados por universitarios, la UASLP considera que el modelo puede escalarse y generar ingresos en comunidades rurales. También se analiza combinarlo con sistemas de captación de agua de lluvia para instalarlo en escuelas y localidades con escasez de agua.
Parte de los alimentos producidos ya se ha compartido con habitantes de comunidades cercanas para mostrar cómo funciona el sistema y explorar su posible reproducción en otras zonas.

