

Los delincuentes utilizan el miedo para obligar a sus víctimas a depositar grandes cantidades de dinero por secuestros que nunca ocurrieron.
Las llamadas en las que delincuentes aseguran tener secuestrado a un familiar y exigen dinero para supuestamente liberarlo continúan entre las modalidades de extorsión telefónica que se presentan en San Luis Potosí, advirtió la fiscal general del estado, María Manuela García Cázares.
La funcionaria explicó que los responsables mantienen a las víctimas en la llamada y evitan que cuelguen, con el propósito de impedir que contacten a sus familiares y comprueben si la supuesta privación de la libertad es real.
“Lo más común es que la gente le llama diciendo que tienen a algunos datos, alguna persona privada de su libertad, lo cual no le permiten que cuelgue”, señaló García Cázares.
Bajo presión y ante el temor de que un familiar esté en peligro, las víctimas pueden terminar depositando cantidades elevadas de dinero. Sin embargo, después descubren que el supuesto secuestro nunca existió.
Finamente mencionó que, ante una llamada de este tipo, es importante no realizar depósitos de inmediato e intentar confirmar por otra vía la situación del supuesto familiar afectado y posteriormente realizar la denuncia correspondiente.

