

A dos años de la tragedia donde Manuel y Rodrigo perdieron la vida sus familias exigen a las autoridades justicia, pero sobre todo, la certeza de que ninguna otra familia tenga que pasar por lo mismo.
Entre retrasos legales y visitas a juzgados, Ramón Infante y su familia continúan levantándose todos los días desde hace dos años con el dolor de haber perdido a un hijo. De acuerdo a sus propias palabras, la garantía de que la tragedia no vuelva a llevarse la vida de otra persona, es lo más importante.
El 07 de junio de 2024, Manuel Alejandro Infante, Rodrigo Espinosa y cientos de jóvenes acudieron a un evento en el Antro Rich ubicado en la Plaza Alttus al norte de la capital potosina. Debido al sobrecupo presentado en el establecimiento, el barandal colapsó y alrededor de 12 personas resultaron heridas de gravedad, y lamentablemente, “Meño” y “Roy” perdieron la vida.
Han pasado 731 días, en el caso únicamente hay tres implicados, Francisco “N”, Ulises “N” y Nancy “N”, quienes aún no tienen una sentencia debido a que se han presentado argumentos dilatorios. Respecto a esto, el padre de Manuel comentó que es un proceso muy complejo y que han tenido que aprender sobre la marcha cosas que nunca se hubiera imaginado necesitar.
“Realmente no se lo deseo a ningún padre, aparte de la pérdida entramos en una etapa muy compleja y muy difícil… El alargar de tal o cual manera, buscar chicanadas, buscar argumentos sin sustento, pues va desgastando a uno”, explicó.
Recientemente se intentó retirar al juez encargado, sin embargo, el Poder Judicial desestimó la petición de la defensa de los imputados; anteriormente habían cambiado de jueces en tres ocasiones, lo que provocó aún más retraso. Este 08 de junio continuarán con las respectivas audiencias y se espera próximamente la comparecencia de funcionarios públicos.
Este proceso ha sido desgastante para las familias involucradas. Ramón Infante, menciona que más allá de buscar un castigo para los implicados, esperan que un hecho de tal magnitud no vuelva a ocurrir.
“Nosotros lo hacemos porque no se vuelva a repetir, porque nuestros jóvenes no repitan una experiencia ni los padres tan triste como la que hemos estado viviendo, tanto Karla, mamá de Isabela, Rodrigo, papá de Rodrigo y tu servidor Ramón, padre de Manuel, o sea, no podemos permitir que se vuelva a repetir”, comentó.
En ese sentido, pide y exige a las autoridades cumplir con los reglamentos dentro de estos lugares, de revisar que los eventos cumplan con las medidas de seguridad correspondientes, y sobre todo, de cuidar la vida de las y los jóvenes de San Luis Potosí.
Ramón, con voz entrecortada, recordó a Meño, expresando que diariamente lo siente cerca de él y que su amor lo continúa iluminando día a día, “Es un caminar de la mano de él, de Manuel, de la familia… Estamos próximos al Día del Padre, abracen a sus hijos con mucho amor y Dios nos guíe en este camino.”

