
Aunque el hantavirus existe desde hace décadas en México e incluso se han detectado variantes en San Luis Potosí, especialistas de la UASLP descartan un escenario de pandemia. Advierten que el riesgo real sigue ligado al contacto con roedores silvestres y llaman a evitar alarmismo y desinformación.
Aunque el reciente brote de hantavirus en un buque de expediciones polares encendió alertas internacionales, especialistas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí descartaron un riesgo de pandemia en México y llamaron a evitar el alarmismo.
El investigador de la Facultad de Medicina de la UASLP, Christian Alberto García Sepúlveda, explicó que la cepa Andes —detectada en Argentina y Chile— sí puede transmitirse entre personas, pero únicamente bajo condiciones muy específicas de convivencia cercana y prolongada en espacios cerrados.
“No es un virus que se transmita con facilidad como coronavirus. Requiere contacto cercano, convivencia constante y espacios confinados”, señaló.
Detalló que los contagios recientes ocurrieron dentro de un barco, luego de que el “caso índice” estuviera expuesto a excretas de roedores en un vertedero sudamericano. Los casos posteriores se limitaron a familiares, personal médico y personas que convivieron estrechamente con los pacientes.
Sin embargo, el especialista reveló que en San Luis Potosí ya se ha detectado otra variante considerada de las más agresivas en Norteamérica: el llamado “virus sin nombre”, asociado al Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus, una enfermedad rara pero con alta mortalidad.
Indicó que esta cepa ha sido localizada en zonas como Cerro de San Pedro, aunque aclaró que no se transmite entre personas, sino por inhalación de partículas provenientes de orina, saliva o heces secas de roedores silvestres.
“No hay razón para alarmarse, pero sí para tener conciencia de que estos virus existen y pueden confundirse con influenza o covid en pacientes graves”, comentó.
El académico añadió que actualmente no existe ningún caso confirmado de hantavirus en México, aunque investigadores de la UASLP han documentado distintas variantes del virus desde hace más de una década en entidades como San Luis Potosí, Sonora y Querétaro.
Entre los síntomas del Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus se encuentran fiebre, fatiga, dolor muscular, náuseas, diarrea, tos y dificultad respiratoria, los cuales pueden aparecer entre una y ocho semanas después del contacto con roedores infectados. En casos graves, la mortalidad puede rondar el 40 por ciento.
Finalmente, García Sepúlveda recomendó mantener medidas básicas de prevención como higiene constante, lavado de manos, evitar la automedicación y tener precaución al limpiar espacios abandonados o realizar actividades en campo. “La conciencia y la prevención son mucho más importantes que el miedo”, concluyó.

