
Autoridades señalan que las tormentas intensas evidencian fallas en la disposición de residuos.
Las recientes lluvias en la ciudad de San Luis Potosí no solo han generado encharcamientos, sino que también han puesto en evidencia un problema recurrente: la acumulación de basura y el manejo inadecuado de residuos, particularmente en el drenaje, así lo informó el director de Ecología, Jaime Mendieta.
El funcionario explicó que las precipitaciones registradas corresponden a fenómenos cada vez más frecuentes asociados al cambio climático, conocidos como “bombas de lluvia”.
“Es uno de los efectos del cambio climático… estas llamadas bombas de lluvia, donde se descarga una gran cantidad de agua en un espacio muy pequeño y en muy pocos minutos”, detalló.
Ante este tipo de eventos, distintas áreas municipales activaron operativos de atención para restablecer la funcionalidad de la ciudad, destacando la participación coordinada de dependencias operativas.
“El día de ayer seguridad pública, protección civil, servicios municipales, obras públicas y ecología estuvimos operando en la zona”, señaló.
Sin embargo, más allá de las lluvias, Mendieta subrayó que el principal problema radica en la gran cantidad de residuos que terminan en las calles y alcantarillas.
“Más allá del lodo y piedras que trajo la tormenta, hubo también mucho residuo sólido urbano”, indicó.
El titular de Ecología insistió en que la ciudadanía debe colaborar evitando dejar basura en la vía pública, ya que esto contribuye directamente al colapso del sistema de drenaje.
“Invitar a los ciudadanos a que nos apoyen con la correcta disposición de los residuos todavía hay quienes los dejan en la vía pública”, expresó.
En este contexto, también puso énfasis en las prácticas de algunos comercios, principalmente del giro de venta de alimentos, que continúan desechando grasas y residuos de manera incorrecta.
“En establecimientos de comida han tenido inconvenientes porque echan grasa al drenaje”, advirtió.
Explicó que este tipo de acciones genera obstrucciones severas, por lo que el municipio ha intensificado las inspecciones y sanciones.
“Hemos tenido un trabajo coordinado de inspección y sanción a diferentes comercios que hacen una mala disposición”, puntualizó.
Asimismo, recordó que los negocios están obligados a contar con trampas de grasa y mecanismos adecuados para el manejo de sus desechos.
“Todos los comercios que tienen producción de alimentos deben tener trampas de grasa”, afirmó.
El funcionario destacó que, aunque el Ayuntamiento ha reforzado acciones como la limpieza de alcantarillas, descacharrización y mantenimiento urbano, el problema persiste si no hay corresponsabilidad social.
Finalmente, indicó que semanalmente se reciben reportes ciudadanos por malas prácticas en la disposición de residuos, especialmente en coladeras, por lo que reiteró el llamado a la población a adoptar hábitos responsables para evitar afectaciones mayores durante la temporada de lluvias.

