

Vocero aclaró que, aunque ha incrementado la recaudación, tampoco es que exista una situación boyante
El vocero del arzobispado de San Luis Potosí, Tomás Cruz Perales aseveró que, aunque sin duda han mejorado los ingresos de las iglesias potosinas por concepto de limosnas, no significa que haya una situación “boyante” puesto que la realidad es que prácticamente se vive “al día” con las necesidades que tiene la arquidiócesis.
Cruz Perales mencionó que efectivamente ya se tienen recaudaciones similares a los que se tenían previos a la pandemia, pero esto está lejos de ser una situación financiera cómoda para la Iglesia Católica Potosina y en realidad muchas parroquias sobre todo las de áreas rurales y en las periferias de la ciudad necesitan ser subsidiadas.
El vocero explicó que originalmente la intención es que cada parroquia sea autosuficiente, es decir que puedan mantenerse por lo menos con lo que obtienen de ingresos, sin embargo, esto es difícil en varias parroquias más chicas y ha sido necesario que las iglesias más grandes de manera solidaria donen algo de sus recursos.
Finalmente puntualizó que hay limitaciones y los recursos que se obtienen sirven para el mantenimiento de las propias iglesias, no se tiene un gran capital a futuro, se tiene solamente lo estrictamente necesario, para cuestiones pastorales y también para apoyar en algunos casos a personas más necesitadas.

