
– Representantes empresariales y sindicales de San Luis Potosí expresaron su rechazo a la reforma a la Ley del Infonavit, argumentando que pone en riesgo los ahorros de los trabajadores y rompe el equilibrio tripartito del organismo. Piden ajustes y apertura de mesas de diálogo antes de que la iniciativa sea ratificada.
Representantes empresariales y sindicales de San Luis Potosí expresaron su preocupación ante la reciente aprobación en el Senado de la reforma a la Ley del Infonavit. Argumentan que los cambios propuestos podrían afectar gravemente el carácter tripartito del Instituto y poner en riesgo los ahorros destinados a la vivienda de los trabajadores mexicanos.
Gerardo Ortuño, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex SLP), señaló que la reforma rompe el equilibrio tripartito que ha definido al Infonavit desde su creación en 1972. Según Ortuño, la modificación otorga al Ejecutivo Federal un control prácticamente total, pues el director general del organismo será designado directamente por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, con poder de veto en decisiones clave.
“El Infonavit ha operado bajo un esquema tripartito que garantiza una representación equitativa entre gobierno, trabajadores y patrones. Esta reforma concentra el poder en el Ejecutivo y pone en riesgo los recursos de la subcuenta de vivienda, que pertenecen exclusivamente a los trabajadores”, destacó Ortuño.
Además, los empresarios manifestaron su inquietud por la exclusión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) del Consejo de Administración del Infonavit, lo que podría comprometer la supervisión financiera de los recursos administrados, que ascienden a 2.4 billones de pesos. “La salida de la CNBV es preocupante porque estamos hablando de recursos de los trabajadores que deben tener los más altos estándares de vigilancia”, advirtió Ignacio Gómez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi SLP).
Uno de los principales temores es que los fondos de la Subcuenta de Vivienda sean utilizados para financiar proyectos distintos a la construcción y adquisición de vivienda. Los representantes empresariales recalcaron que estos recursos son “sagrados” y deben destinarse exclusivamente a los trabajadores.
Pese a su rechazo, reconocieron ciertos aspectos positivos en la iniciativa, como el impulso a la vivienda social, un sector que requiere atención urgente en el país. No obstante, enfatizaron que es necesario realizar ajustes antes de que la reforma sea ratificada por la Cámara de Diputados.
Los líderes empresariales hicieron un llamado a los legisladores para abrir mesas de diálogo tripartitas y reconsiderar la reforma con un enfoque equilibrado que preserve la representación de los sectores involucrados. “Necesitamos construir un Infonavit sólido, que responda a las necesidades actuales de los trabajadores y las empresas. Urge trabajar juntos para enfrentar el déficit de vivienda que afecta a millones de mexicanos”, concluyó Ortuño.
Finalmente, celebraron que la votación de la reforma en la Cámara de Senadores se haya pospuesto hasta principios de 2025, ya que esto permitirá un análisis más profundo de las implicaciones legales y económicas del cambio propuesto, ofreciendo una oportunidad para preservar el equilibrio y la transparencia en el manejo de los recursos destinados a la vivienda en México.

