
Escrito por Angelique Salazar.
Los vecinos exigen acción inmediata ante la grave crisis de aguas negras que afecta su salud y bienestar.
Habitantes de la colonia Prados 1, especialmente los residentes de la calle 71, viven en una situación insostenible debido a una fuga de aguas negras que afecta la zona desde hace más de ocho meses.
A solo una cuadra de la clínica 50, este problema ha generado constantes denuncias de la comunidad hacia el organismo del Interapas y las autoridades municipales, quienes, según los vecinos, han sido omisos ante la gravedad de la situación.
A pesar de que hace un mes Interapas declaró haber atendido la fuga, la problemática persiste y ha empeorado con el paso del tiempo y los vecinos de la zona aseguran que las autoridades se limitan a realizar visitas esporádicas en las que inspeccionan el área, pero no implementan soluciones efectivas.
Los trabajos realizados hasta ahora, lejos de resolver el problema, solo han contribuido a agravar el hoyo de la fuga, aumentando el riesgo sanitario para los habitantes de la calle.
Los vecinos aseguran que el fuerte y constante olor que desprende de las aguas negras ha generado preocupación entre los residentes, quienes temen que esta contaminación alcance sus aljibes y se mezcle con el agua potable.
Esta situación, mencionó un vecino que es es especialmente alarmante para los adultos mayores que residen en la calle, quienes enfrentan mayores riesgos de salud debido a su vulnerabilidad ante posibles infecciones y aunque la comunidad ha insistido repetidamente en que estas aguas negras representan un foco de infección que amenaza a todos los habitantes de la zona, Interapas ni gobierno municipal han movido un dedo.
Ante la falta de respuesta de las autoridades y el organismo Interapas, los vecinos también han señalado que el programa de mantenimiento municipal, conocido como “Talacha”, parece centrarse exclusivamente en el centro de la ciudad, sin prestar atención a la zona oriente y es por ello que los habitantes de Prados 1 expresan su frustración ante lo que perciben como un abandono institucional, ya que, a pesar de múltiples denuncias, el problema sigue sin resolverse, afectando tanto su calidad de vida como su entorno inmediato.
La situación se agrava aún más por el tránsito diario de vehículos de transporte público y de personal que pasan por la calle, cuya pavimentación no está diseñada para soportar el peso de estas unidades.
De acuerdo con los vecinos, las pocas veces que Interapas ha acudido al lugar, sus intervenciones han causado más daño al pavimento, facilitando que el agua se desborde y ante esta situación, algunos residentes reportan incluso que sus aljibes se han contaminado con el agua distribuida en pipas que, en lugar de agua limpia, suministran agua residual y esto ha derivado problemas de salud como infecciones en la piel y ojos para algunos de ellos.
Algunos vecinos han tenido que organizarse y costear por su cuenta reparaciones de emergencia en calles cercanas, ya que Interapas no ha intervenido en absoluto. Esto no impide, sin embargo, que el recibo de agua llegue puntualmente cada mes, obligándolos a realizar el pago aunque el suministro sea irregular.
La situación se agrava cuando, ante los cortes de agua, el organismo envía pipas cuyas mangueras, según denuncian los residentes, están en mal estado, ocasionando derrames de agua y afectando la limpieza en sus hogares.
Ante esta falta de respuestas efectivas, los habitantes de Prados 1 han planteado la posibilidad de tomar medidas más drásticas y una opción que consideran es cerrar la carretera 57, una de las principales vías de la ciudad, para llamar la atención de las autoridades y exigir soluciones inmediatas.
Los habitantes de Prados 1 manifiestan una gran indignación y agotamiento frente a lo que perciben como una indiferencia de Interapas y del ayuntamiento.

