

Según el secretario técnico del PRI, el distanciamiento de Galindo a las actividades partidarias y sus críticas abiertas a la dirigencia han generado especulaciones sobre una posible ruptura
Alberto Rojo Zavaleta, secretario técnico del Consejo Político Estatal del PRI, abordó la situación que enfrenta el alcalde Enrique Galindo Ceballos dentro del partido y fue enfático al señalar que, hasta el momento, no existe ninguna sanción dentro del partido en contra de Galindo. Sin embargo, no ocultó su preocupación por la falta de participación del alcalde en las actividades internas del partido, lo que ha generado incertidumbre sobre su futuro político.
“Nos extraña que no quiera participar en actividades del partido, concretamente en las asambleas municipales, estatales o nacionales. Él se ha desentendido de toda participación, pero es su decisión; aquí no se le fuerza a nadie”, declaró Rojo Zavaleta, dejando claro que, aunque Galindo sigue siendo miembro del PRI, su distanciamiento es evidente.
El desinterés de Galindo por las actividades partidarias ha levantado sospechas sobre sus verdaderas intenciones. Rojo Zavaleta subrayó que, hasta la fecha, el alcalde no ha manifestado formalmente su intención de renunciar al partido. “Si tiene las intenciones de renunciar, tiene toda la libertad, pero él no ha expresado de manera seria al partido intenciones de renunciar”, afirmó.
Las declaraciones de Rojo Zavaleta revelan la compleja situación que atraviesa el PRI en San Luis Potosí, un partido que, pese a sus esfuerzos por mantenerse relevante en el panorama político, enfrenta el desafío de lidiar con las disensiones internas. La figura de Enrique Galindo, que alguna vez fue vista como un activo valioso para el partido, ahora se convierte en un foco de incertidumbre.
La posible salida de Galindo del PRI podría tener consecuencias significativas no solo para el partido, sino también para la gobernabilidad en San Luis Potosí, por ahora, el futuro del alcalde dentro del partido sigue siendo incierto, y las próximas semanas serán cruciales para definir su permanencia o su eventual ruptura con el instituto político que lo llevó al poder.
Mientras tanto, la dirigencia estatal del PRI, encabezada por Rojo Zavaleta, mantiene una postura de espera, aguardando que Galindo defina su posición de manera clara.

