
La pandemia comenzaba entre incredulidad y muerte.
Un día como hoy de hace 2 años, los mexicanos recibían con incredulidad la noticia de que sus hijas e hijos estudiantes tendrían un receso obligatorio de casi un mes con el objetivo de contener los contagios por Covid-19 y la saturación en los hospitales.
“En atención a las recomendaciones y medidas implementadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para contener las afectaciones de este virus, se informa que el receso escolar comprenderá del lunes 23 marzo al viernes 17 de abril, por lo que se reanudarán las labores el lunes 20 de abril, siempre y cuando, se cuente con todas las condiciones determinadas por la autoridad sanitaria federal en cada plantel escolar”, señalaban autoridades sanitarias.
A partir de que las autoridades del sector salud y del sector educativo tomaron la decisión de cancelar las clases presenciales, millones de estudiantes y de profesores de todos los niveles recibieron la indicación de quedarse en casa y desde ahí retomar las actividades educativas, con los medios virtuales disponibles. Se tenía la esperanza de regresar pronto, y eso, no sucedió.
Y es que todo cambió para las y los potosinos cuando el dia 13 de Marzo nos daban la terrible noticia del primer caso confirmado.
Fue justo en una de las salas del Centro de Convenciones de San Luis Potosí cuando medios de comunicación recibieron la noticia… y luego, la locura.
Fue la entonces titular de la Secretaría de Salud en el Estado Monica Liliana Rangel Martínez la encargada de hacer el fatal anuncio.
“Esta tarde, el Laboratorio Estatal de Salud Pública de la Secretaría de Salud, confirmó la presencia del virus SARS-CoV-2 en una muestra tomada de una paciente mujer de 53 años con antecedente de viaje a España e Inglaterra en las últimas dos semanas de su estancia fuera de México. La persona es residente de la capital del Estado y durante su viaje, visitó las ciudades de Madrid, Málaga, Granada, Londres, y luego de un día de su regreso a San Luis Potosí el pasado 10 de marzo, comenzó a mostrar sintomatología el día 11 en la tarde-noche. Abrimos de inmediato los protocolos de aislamiento y vigilancia a partir de identificarlo como caso sospechoso, a fin de minimizar los riesgos de transmisión”.
Luego de los dos primeros días de la suspensión de clases presenciales, justo el 25 de marzo, se confirmaba la primer muerte por coronavirus en la entidad, lo cual marcó el destino de los y las estudiantes para los próximos dos años.
“Esta tarde, el Laboratorio Estatal de Salud Pública de la Secretaría de Salud, confirmó la presencia del virus SARS-CoV-2 en una muestra tomada de una paciente mujer de 53 años con antecedente de viaje a España e Inglaterra en las últimas dos semanas de su estancia fuera de México. La persona es residente de la capital del Estado y durante su viaje, visitó las ciudades de Madrid, Málaga, Granada, Londres, y luego de un día de su regreso a San Luis Potosí el pasado 10 de marzo, comenzó a mostrar sintomatología el día 11 en la tarde-noche. Abrimos de inmediato los protocolos de aislamiento y vigilancia a partir de identificarlo como caso sospechoso, a fin de minimizar los riesgos de transmisión”, señalaban los integrantes del Consejo Estatal para la Seguridad en Salud, conformado precisamente para actualizar diariamente la situación de la pandemia.
Hoy día, se han registrado en San Luis Potosí 178 mil 650 casos, y 7 mil 531 muertes por la enfermedad, que ha dejado tras de si familias fragmentadas anímica y económicamente, estudiantes con conocimientos endebles, pues no era lo mismo en casa que en las aulas Una pandemia que ha generado más pobreza. Pero sobre todo una pandemia que nos ha obligado a ver la vida de diferente manera.
Ahora con las jornadas de vacunación y el verde del semáforo epimemiologico, las cifras han dejado de ser la nota de ocho; sin embargo las y los potosinos no debemos perder de vista que ésto no se ha acabado.

