

Las purificadoras de agua potable que fueron anunciadas con bombo y platillo por las administraciones “Gallardistas” no fue solo un programa de ayuda social, si no un trampolín político en el que ellos pretendían lucrar con la necesidad de la ciudadanía y continuar en el poder.
Por esta situación se tuvieron perdidas aproximadas de 2 millones 250 mil pesos y dejaron de ingresar a Interapas por estas 25 purificadores que se instalaron en San Luis Potosí, mientras que en Soledad de Graciano Sánchez fueron cerca de 2 millones 758 mil 925 pesos en esta zona, lo que da un total de 4 millones 580 mil 925 pesos se dejo de recaudar por el servicio que se daba a la ciudadanía de garrafones de manera “gratuita”.
La mayoría de estas tomas de agua potable fueron colocadas de manera clandestina en las redes de agua potable del Interapas, mientras que otras solo se manejaban como servicio doméstico y nunca fue cambiado, ya que el precio por un metro cúbico la tarifa es 1 mil 174 pesos.
Los ciudadanos que prestaron sus domicilios particulares en Soledad para instalar estas purificadoras presentan adeudos presentan grandes adeudos.
En San Luis Potosí cada toma comercial contratada por el Ayuntamiento debió ser de 14 mil pesos, la cual hubiera representado un ingreso de 350 mil pesos por las 25 tomas que se tenían en el municipio.
El costo por bimestre de agua potable, alcantarillado y saneamiento de cada una de las potabilizadoras era de 5 mil pesos, que equivalen 30 mil pesos al año, durante el periodo de la administración pasada equivale una perdida de 90 mil pesos por cada purificadora.

