

Uno de los principales problemas a los que se enfrenta el pueblo mágico de Real de Catorce es el ordenamiento, esto no sólo por la parte del comercio informal, sino por el sobre cupo de visitantes, por lo que el ayuntamiento de forma preventiva en estas vacaciones notifica cuando ya no hay disponibilidad de espacio en el municipio.
La presidenta municipal de Real de Catorce, Guadalupe Carrillo explicó que “cuando llegamos a este tope se le informa desde el entronque que ya no hay capacidad para que se ahorren todo el trayecto del empedrado”.
Recordó que el pueblo tiene una capacidad de alojar hasta mil vehículos, y cuando se llega a esa cifra se pone en marcha el operativo para dar aviso a los visitantes para que optimicen el tiempo y puedan acudir a otros sitios cercanos.
En temporadas bajas como los meses de mayor y junio la afluencia de visitantes es de 6 mil cada fin de semana, sin embargo, en temporada alta se registra el arribo de 10 a 12 mil paseantes.
Pese a que los turistas son notificados de que ya no hay espacio para recibirlos en el pueblo minero, hay quienes deciden esperar al otro lado del túnel para esperar la salida de grupos de turistas y así poder ingresar.

