

Opinión por Yair Santos.
Con anterioridad, los espacios dentro de la administración pública y políticos se limitaban a gente con experiencia en sus ámbitos, o bien a quienes gozaban de un pariente o herencia dentro de la política. El famoso “hueso”, o “palancas”. Obligado era seguir la tradición de estudiar una licenciatura en derecho, seguir los pasos del tío, el papá para seguir esa línea nepotista.
Hoy parecen haber cambiado las cosas.
Actualmente se abren espacios para que los congresos, ayuntamientos, y en general en la administración pública se tenga una diversidad y representación de nuestra sociedad: paridad de género, personas con capacidades diferentes, orientación sexual y juventud.
Las y los jóvenes han enarbolado causas sociales como el feminismo, ecologismo, la aceptación de la diversidad, derechos que le han sido negados a las mujeres, entre algunos otros. Parece ser que se acercan nuevas e innovadoras maneras de legislar y posicionar temas relevantes en las agendas públicas.
Una persona joven es aquella que tiene entre 15 y 29 años, según estadísticas del INEGI en México existen 30.7 millones de jóvenes, representando el 25.7% de la población nacional.
Pero no sólo basta ser joven para asumir espacios de representación, y tampoco basta ser joven cómo sinónimo de “pureza” y honestidad cabal en el quehacer político-público.
Claro está el ejemplo en nuestro Congreso local con el diputado de Ciudad Valles Edson Quintanar que en nada le ha servido ser joven, por el contrario, ha mostrado la misma o mayor voracidad de diputados ya reconocidos por sus actos de corrupción. Por ejemplos como el anterior citado es que se les siguen y seguirán negando espacios a jóvenes, o se les limitará a ser la clásica carne de cañón electorera condenada a sólo estar en semáforos con la botarga y la matraca.
Es imperativa y urgente la formación política y de cuadros en los partidos políticos y dejar de centralizarse en un buen traje, y un buen manejo de oratoria. El electorado ya se sabe ese cuento y no está dispuesta a seguir con la misma tónica.
Para este proceso electoral será interesante seguir los cuadros jóvenes de los partidos políticos, pero más allá de eso que representen dignamente a las juventudes y a la población en general, que se innove, se mantengan firmes al momento de la toma de decisiones y por último, reivindicar la fe y credibilidad de la ya de por sí desgastada partidocracia.
Yair Santos Herrera
yairsantos05@gmail.com

