

Las 280 hectáreas siguen sin tener proyecto para su uso.
Hoy se cumplen 4 años desde que la automotriz estadounidense Ford, abandonó los planes de construir una armadora en territorio potosino, el terreno que la firma dejó intespetivamente, sigue sin ser ocupado.
El 2017 la entidad potosina inició el año con un sabor amargo en materia de desarrollo económico, pues la marca estadounidense hizo oficial su determinación de cancelar la planta en la que invertiría mil 600 millones de dólares en San Luis Potosí.
Ford anunció su llegada a la entidad potosina en abril de 2015, la noticia fue dada a conocer con bombo y platillo, pues se trataba de una millonaria inversión que de forma directa inyectaria mil 600 millones de dólares para la construcción de su planta, y se proyectaba otra considerable cantidad en inversiones que se detonarian con la llegada de proveedores de la misma firma.
El importante proyecto consideraba generar alrededor de dos mil 500 empleos nuevos. Sin embargo, el 3 de enero del 2017, la armadora estadounidense notificó la cancelación del proyecto, por la presión que ejerció el presidente Donald Trump con su propuesta de recortar impuestos y reducir la regulación a las empresas para que no se vayan de Estados Unidos.
En su lugar, la firma invirtió 700 millones de dólares en la expansión de la planta de Flat Rock, Michigan.
A cuatro años de que Ford le dijo adiós a México, el terreno de 280 hectáreas que ya contaba con significativos avances en infraestructura para la instalación de la planta, sigue sin ser ocupado, pues no ha llegado el proyecto ideal para que este sitio sea aprovechado en su totalidad, según las declaraciones en repetidas ocasiones del titular de la Sedeco, Gustavo Puente Orozco.
El terreno tiene un valor de mil 200 millones de pesos, y, aunque en diversas ocasiones se ha especulado de su posible ocupación, la realidad es que a la fecha no se tiene ningún proyecto o empresa confirmada para este terreno.

