

Detrás de cada rescate, de cada familia auxiliada y de cada emergencia atendida, también hay soldados que sienten el dolor de las personas afectadas.
Este 27 de noviembre, el Congreso de San Luis Potosí realizará una sesión solemne para conmemorar los 60 años del Plan DN-III-E, mediante el cual el Ejército Mexicano brinda apoyo a la población durante inundaciones, incendios, huracanes y otros desastres.
Durante los preparativos, la subteniente María Isabel Alonso Álvarez habló de una parte de esta labor que pocas veces se menciona: las emociones de los militares cuando enfrentan el sufrimiento de las familias.
“Podemos vernos como los rudos, pero en realidad creo que de la, de la población civil somos esa parte sensible, ¿no?, donde nos duele el dolor humano, donde nos duele el desastre”, expresó.
Por su parte, el teniente coronel Efraín Sánchez López explicó que los elementos reciben preparación constante para responder ante cualquier emergencia.
El Plan DN-III-E se aplicó por primera vez en 1966, tras las afectaciones del huracán Inés. Desde entonces, contempla labores de búsqueda y rescate, evacuaciones, atención médica, distribución de alimentos y apoyo para la recuperación de comunidades.
En San Luis Potosí, estas acciones son especialmente importantes ante los riesgos de inundaciones y deslaves en la Huasteca, incendios forestales y sequías en la región Media y el Altiplano, así como inundaciones urbanas en la zona Centro.
La conmemoración incluirá la entrega de un reconocimiento al Ejército Mexicano, con la participación de la Guardia Nacional y una posible exhibición de vehículos utilizados en los operativos.
Sesenta años de una labor que no solamente requiere preparación y disciplina, sino también enfrentar de cerca las pérdidas y el dolor de quienes necesitan ayuda.

