

Quedarse atrás en la escuela puede tener efectos que van mucho más allá del salón de clases: menos oportunidades de empleo, menor bienestar económico y mayor vulnerabilidad social. Un investigador de la UASLP analiza cómo las políticas públicas han enfrentado —o dejado inconcluso— este problema en México.
El rezago educativo no se limita a quedarse atrás en la escuela: también puede traducirse en menos oportunidades laborales, menor bienestar económico y mayores condiciones de vulnerabilidad social, señaló Louis Valentin Mballa, profesor investigador de la UASLP y coordinador de Investigación y Difusión Científica del Centro de Investigación y Estudios de Posgrado de la Facultad de Contaduría y Administración.
El académico aborda este problema en su libro “Políticas Públicas versus Políticas Sociales. El rezago educativo como factor de vulnerabilidad social en México”, resultado de una investigación iniciada durante la pandemia.
La obra analiza cómo el rezago educativo impacta en tres ámbitos: el desarrollo cognitivo, las condiciones socioeconómicas y las posibilidades de acceder a mejores empleos.
De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), San Luis Potosí registra un promedio de 10.1 años de escolaridad entre la población de 15 años y más, por debajo de la media nacional de 10.3 años. Esto significa que, en promedio, la población potosina cuenta con estudios equivalentes a secundaria concluida y poco más de un año de educación media superior.
Mballa también revisa la política social aplicada durante los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y el periodo de la llamada Cuarta Transformación, con énfasis en la falta de continuidad entre administraciones.
“Hay un proceso de desarticulación transexenal en las políticas sociales en México”, señaló.
De acuerdo con el investigador, uno de los problemas es que algunas estrategias comienzan durante un gobierno, pero no necesariamente continúan o concluyen en los siguientes, lo que dificulta atender de manera integral problemáticas como el rezago educativo.
El libro está integrado por nueve capítulos y busca servir como herramienta para quienes participan en el diseño de políticas públicas y sociales.
“Es una especie de estrategia de cómo se pueden solucionar los temas de rezago educativo en México”, expresó Mballa.
La obra fue presentada por especialistas del Tecnológico de Monterrey y El Colegio de San Luis, y está dirigida principalmente a académicos, investigadores y personas involucradas en la toma de decisiones públicas

