

La autonomía universitaria no basta sin recursos, advirtió Eduardo Ferrer Mac-Gregor al recibir el máximo reconocimiento de la UASLP. El jurista afirmó que las universidades deben permanecer libres de interferencias políticas y económicas.
Al recibir el grado de Doctor Honoris Causa por parte de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), el jurista mexicano Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot hizo un llamado a preservar la autonomía universitaria y advirtió que la educación superior debe mantenerse libre de presiones políticas y económicas.
Durante la ceremonia realizada en la Facultad de Derecho “Abogado Ponciano Arriaga Leija”, el ex presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos afirmó que la autonomía universitaria no solo protege a las instituciones de educación superior, sino que constituye una condición indispensable para garantizar la libertad académica, la investigación científica y la formación de nuevas generaciones capaces de enfrentar los desafíos globales.
“Las universidades se convierten en el anclaje que tienen las generaciones actuales y futuras ante los desafíos globales. Por ello resulta tan importante la autonomía universitaria, evitando que la política, con sus pasiones y enfrentamientos propios, se apodere del quehacer educativo y científico”, expresó.
El jurista agregó que la autonomía debe ir acompañada de recursos suficientes, al sostener que el derecho a la educación y el derecho a la ciencia están estrechamente vinculados. “Las universidades son el lugar propicio donde se genera y transmite el conocimiento científico verdaderamente libre, sin interferencias económicas o políticas”, señaló, al advertir que garantizar una educación de calidad también implica asegurar el financiamiento necesario para que más personas accedan al conocimiento y contribuyan al desarrollo científico.
Durante la ceremonia, el rector Alejandro Zermeño Guerra señaló que el reconocimiento trasciende la trayectoria profesional del homenajeado y representa los principios que la propia Universidad busca promover.
“Una universidad no entrega un Doctorado Honoris Causa solo para reconocer una biografía brillante. Lo entrega cuando encuentra en una trayectoria la expresión más acabada de sus propios valores”.
Zermeño destacó que la distinción cobra un significado especial al otorgarse en el año del Bicentenario de la institución y recordó que Ferrer Mac-Gregor es una de las figuras más influyentes del derecho constitucional y de los derechos humanos en Iberoamérica, con una trayectoria que incluye haber presidido la Corte Interamericana de Derechos Humanos e impulsar el reconocimiento de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales como derechos plenamente exigibles.
Con este nombramiento, la UASLP incorporó al jurista a su Claustro de Doctoras y Doctores Honoris Causa, la máxima distinción que concede la institución.

