

El síndrome de ovario poliquístico, ahora denominado Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP), podría quedar reconocido en la Ley de Salud de San Luis Potosí. Una iniciativa presentada en el Congreso busca garantizar su prevención, detección oportuna, diagnóstico y tratamiento integral, ante un padecimiento que afecta a entre el 8 y el 13 por ciento de las mujeres en edad reproductiva y que suele ser diagnosticado de forma tardía.
La diputada Frinné Azuara Yarzábal presentó una iniciativa para incorporar en la Ley de Salud del Estado el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP), antes conocido como síndrome de ovario poliquístico, con el fin de garantizar acciones de prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y seguimiento integral para las pacientes.
La propuesta plantea incluir por primera vez en la legislación estatal una definición de este padecimiento, considerado un trastorno endocrino-metabólico crónico que afecta principalmente a mujeres en edad reproductiva y que puede estar relacionado con resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, problemas de fertilidad y afectaciones psicológicas.
De acuerdo con la exposición de motivos, la Organización Mundial de la Salud advierte que se trata de una condición de largo plazo que requiere atención continua. Además, diversos estudios estiman que entre el 8 y el 13 por ciento de las mujeres en edad reproductiva presentan este síndrome, lo que lo convierte en uno de los trastornos endocrinos más frecuentes en este sector de la población.
La legisladora señala que, pese a su prevalencia, persisten problemas de subdiagnóstico y atención tardía, debido a que muchas de sus manifestaciones suelen atenderse por separado y no como parte de una misma condición médica.
La iniciativa también propone que los servicios de atención ginecológica incorporen la prevención, detección y seguimiento de trastornos endocrino-metabólicos vinculados con la salud reproductiva, incluido el SOMP.
Asimismo, busca que las estrategias estatales para prevenir y controlar enfermedades no transmisibles contemplen de manera específica este padecimiento, al considerar que puede derivar en complicaciones metabólicas y cardiovasculares que requieren vigilancia médica permanente.
La propuesta fue turnada a la Comisión de Salud y Asistencia Social del Congreso del Estado para su análisis y eventual dictaminación.

