

-“México importa la violencia”, advirtió el periodista e investigador Fernando Coca Meneses durante la presentación de su libro Balas con Remitente en el Congreso de SLP. El autor señaló que el tráfico ilegal de armas provenientes de Estados Unidos ha fortalecido al crimen organizado y profundizado la crisis de violencia en el país.
La presentación del libro Balas con Remitente en el Congreso del Estado derivó en un llamado para colocar en el debate público el tráfico ilegal de armas hacia México y su impacto en la violencia, la economía y el desarrollo social del país.
Durante una rueda de prensa encabezada por el diputado local Luis Emilio Rosas Montiel, el autor de la obra, el periodista e investigador Fernando Coca Meneses, sostuvo que gran parte de la violencia que enfrenta México está relacionada con el ingreso de armamento proveniente de Estados Unidos.
“Si el crimen organizado no tuviera ese tipo de armas combatirlo sería mucho más fácil”, afirmó el investigador, quien señaló que armas de uso militar como las Barrett calibre .50 “ni se fabrican ni se venden en México” y llegan de manera ilegal a manos de grupos criminales. “Por eso digo que se importa la violencia”, expresó.
Coca Meneses aseguró que el debilitamiento de restricciones a la venta de armas de alto poder en Estados Unidos entre 2003 y 2005 coincidió con el incremento de la violencia en México. También sostuvo que mientras México destina hasta “el 18 por ciento del PIB” para atender los efectos de la violencia, las empresas armamentistas estadounidenses obtienen ganancias multimillonarias.
En el encuentro también participó el diputado federal Jesús Valdés Peña, quien afirmó que agencias estadounidenses ya reconocieron el tráfico ilegal de armas hacia México. Señaló que, según cifras expuestas durante la conferencia, cada año cruzan alrededor de 500 mil armas por la frontera entre ambos países, lo que calificó como un factor que impacta “el desarrollo educativo, comercial y la cohesión social”.
El autor planteó como una de las posibles soluciones la creación de una comisión binacional encargada de supervisar las aduanas fronterizas entre México y Estados Unidos, al considerar que sin una estrategia conjunta “no habrá política pública de salud o de seguridad que dé resultados”.
La obra fue presentada como parte de una agenda impulsada desde el Congreso local para abrir discusiones sobre seguridad, violencia y desarrollo económico, temas que, de acuerdo con los organizadores, deben trasladarse más allá de la esfera federal y discutirse también en los estados.

