

La presidenta de la Comisión de Salud del Congreso, Frinné Azuara, pidió al Gobierno Federal garantizar medicamentos, salarios dignos y recursos suficientes para IMSS-Bienestar.
La presidenta de la Comisión de Salud del Congreso del Estado, Frinné Azuara Yarzábal, advirtió que la crisis en los servicios médicos podría agravarse si el Gobierno Federal no garantiza medicamentos, mejores salarios para el personal y financiamiento suficiente para atender a la población sin seguridad social.
Ante las recientes manifestaciones de trabajadores del IMSS y del IMSS-Bienestar, la diputada del PRI señaló que uno de los principales riesgos es la saturación de hospitales del régimen ordinario, que, según afirmó, están atendiendo a personas sin derechohabiencia mientras sus recursos resultan insuficientes.
Azuara cuestionó que se utilicen reservas del IMSS para cubrir servicios destinados a población sin seguridad social y planteó que el Gobierno Federal debe asignar directamente a IMSS-Bienestar los recursos necesarios, sin comprometer la atención de los trabajadores asegurados y sus familias.
También propuso revisar el modelo de centralización de los servicios médicos y advirtió que, si la Federación no puede garantizar su funcionamiento, debería permitir que los estados recuperen su administración y presupuesto.
“No va a funcionar un sistema de salud que no tenga un modelo, ya basta de improvisaciones”, expresó.
Respecto a San Luis Potosí, reconoció la intervención del Gobierno Estatal para atender las demandas laborales en el Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto”, aunque recordó que su operación ya corresponde a IMSS-Bienestar y, por tanto, la Federación debe asumir la responsabilidad financiera.
La legisladora también exigió hacer efectiva la reforma al artículo 123 constitucional aprobada en 2024, relacionada con salarios mínimos para determinados trabajadores del sector público, incluidos los de salud, así como incrementar el presupuesto sanitario y resolver el desabasto de medicamentos.
Advirtió que la falta de soluciones podría traducirse en más cirugías pospuestas, dificultades para acceder a tratamientos y mayor presión sobre los hospitales públicos.
“Por supuesto que va a empeorar, si no se atiende de manera urgente la compra de medicamentos, si no se finalmente se ejecuta el artículo ciento veintitrés aprobado del salario digno para médicos y trabajadores de salud, incluyendo policías y maestros, esto va a empeorar”.
Finalmente, Azuara insistió en que las decisiones presupuestales y administrativas deben priorizar la atención médica, al advertir que “los errores en salud cuestan vidas, cuestan vidas”.

