

Néstor Garza, rector de la institución, señaló que el reto no es prohibir los teléfonos, sino fomentar un uso responsable y con fines educativos entre los estudiantes.
El uso de teléfonos celulares dentro de las aulas representa un reto para las instituciones de educación superior, pero también una oportunidad para aprovechar la tecnología como una herramienta de aprendizaje.
Así lo señaló Néstor Garza, rector de la Universidad Politécnica, quien consideró que la estrategia no debe centrarse únicamente en limitar el uso de estos dispositivos, sino en enseñar a los estudiantes a utilizarlos de manera responsable.
El rector explicó que los teléfonos pueden convertirse en herramientas útiles para la formación académica cuando se emplean con objetivos educativos, por lo que descartó que la solución sea simplemente prohibirlos dentro de las instituciones.
“No se trata solamente de limitar el uso, sino se trata más bien de que el uso sea responsable, que tenga fines educativos y que se enseñe a utilizarlo como una herramienta”, señaló.
Garza reconoció que uno de los principales retos consiste en sensibilizar tanto al personal docente como a los estudiantes sobre el uso adecuado de los dispositivos.
En este sentido, señaló que las instituciones educativas deben considerar el componente tecnológico como parte de la formación de los estudiantes y no únicamente como un elemento que puede generar distracciones.
“Nosotros no lo podemos prohibir, pero los chicos utilizándolo como herramienta, no solamente como un aparato”, sostuvo.
El rector señaló que el objetivo es avanzar hacia una educación que permita a los estudiantes identificar cómo y para qué utilizar los dispositivos tecnológicos, de manera que su presencia dentro de las aulas pueda contribuir al aprendizaje en lugar de convertirse únicamente en un distractor.

