

Más de 250 negocios entre San Elías y Villa de Arista reportan caídas de hasta 70% en sus ventas desde que el tránsito fue desviado hacia la autopista de cuota. Comerciantes y transportistas exigen una alternativa libre de peaje antes de que más establecimientos cierren.
Más de 250 comercios ubicados a lo largo de la carretera federal 57 reportan caídas de entre 60 y 70 por ciento en sus ventas desde que el tránsito en sentido sur-norte comenzó a ser desviado hacia la nueva autopista de cuota, en el tramo comprendido entre San Elías, Villa Hidalgo, y el entronque de Villa de Arista.
En rueda de prensa, comerciantes señalaron que desde hace más de un mes la concesionaria Meta mantiene bloqueado el acceso a la carretera libre con motivo de trabajos en un puente a la altura de San Elías. La medida obliga a transportistas y automovilistas a utilizar la vía de cuota.
Israel Moreno, uno de los afectados, explicó que el cierre comprende alrededor de 50 kilómetros y ha dejado sin flujo vehicular a restaurantes, tiendas, vulcanizadoras y otros negocios instalados sobre ese corredor.
“Hace más de un mes que nos vemos afectados por la autopista de cuota que la concesionaria Meta tiene construyendo en ese tramo. La situación surge porque hace más de un mes la concesionaria tuvo un permiso para obstruir el paso libre a la carretera 57, lo obtuvo para reparar supuestamente un puente”, expuso.
De acuerdo con los comerciantes, los vehículos pesados deben pagar alrededor de 310 pesos para utilizar la autopista, mientras los establecimientos que dependían del paso constante de unidades han perdido buena parte de su clientela.
“Nos vemos afectados en un 60-70 por ciento en nuestros ingresos, en nuestras ventas. Al día de hoy hay señoras, señores, jóvenes, que ya sus negocios están a punto de quebrar”, señalaron.
Datos de aforo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes correspondientes a 2024 indican que por este corredor circulan en promedio 34 mil 835 vehículos al día, de los cuales cerca del 59 por ciento son autobuses y unidades de carga.
El problema también ha generado inconformidad entre transportistas y habitantes de la zona, quienes sostienen que la configuración actual del Libramiento Oriente los obliga a utilizar la vía de cuota hasta el tramo conocido como “El Peyote”.
Los inconformes han exigido a las autoridades federales garantizar una alternativa libre de peaje y habilitar una incorporación segura y funcional a la carretera 57. También han realizado manifestaciones en la caseta de El Peyote.
Los comerciantes pidieron la intervención de autoridades estatales y federales, pues aseguran que no han logrado una solución con la concesionaria Meta. Aunque el permiso de cierre tendría una duración de tres meses, temen que pueda prolongarse y solicitan que se habilite una entrada alterna antes de que más negocios tengan que cerrar.

