

El alcalde de la capital consideró que el evento envía un mensaje de fragilidad política más que de fortaleza.
El alcalde, Enrique Galindo Ceballos, cuestionó el reciente evento por el aniversario de la Gallardía, al asegurar que, desde su perspectiva, “no hay nada que festejar” y que la concentración envía una “señal de debilidad, no de fuerza política”.
El edil capitalino afirmó que, de existir verdaderos motivos de celebración, el acto se habría organizado bajo un enfoque distinto y no como una demostración centrada en perfiles políticos.
“Yo soy de los que piensan que no hay nada que festejar”, expresó.
Galindo sostuvo que el mensaje que deja un evento de esa naturaleza no es de fortaleza electoral ni de consolidación política, sino de fragilidad.
“Me parece que un evento de este tipo lo que manda es una señal de debilidad, no de fuerza política”, señaló.
El alcalde añadió que respeta a quienes consideren que tienen motivos para celebrar, aunque reiteró que él no comparte esa visión y que espera que las condiciones políticas cambien en el futuro.
“Yo felicito a los que tengan algo que festejar, pero a los que no, que es como mi caso, pues yo creo que espero que las cosas cambien y yo haré lo que a mí me toca para que cambien”, afirmó.
Además, el edil consideró que el acto podría interpretarse como un evento con tintes electorales adelantados y confió en que las autoridades correspondientes revisen este tipo de actividades.
“Yo considero que es un acto anticipado de campaña, por supuesto”, concluyó.

