

Hasta ocho médicos y meses de espera antes de detectar cáncer infantil: asociaciones y especialistas exhibieron en el Congreso de SLP los retrasos en diagnósticos, la falta de apoyo psicológico y las carencias que enfrentan familias que viajan desde distintos municipios para recibir tratamiento.
Representantes de instituciones de salud y asociaciones civiles advirtieron en el Congreso del Estado las dificultades que siguen enfrentando niñas, niños y adolescentes con cáncer en San Luis Potosí, especialmente por diagnósticos tardíos, falta de atención psicológica y carencias para las familias que deben trasladarse desde otros municipios para recibir tratamiento.
Durante una sesión extraordinaria del Consejo Estatal para la Prevención y Tratamiento del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia (COECIA), se presentó la iniciativa de Ley para la Detección y Tratamiento Oportuno e Integral del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia, impulsada por la diputada Frinné Azuara Yarzábal.
La legisladora explicó que la propuesta busca coordinar a instituciones públicas y asociaciones civiles para mejorar la prevención, atención, tratamiento y seguimiento de pacientes pediátricos con cáncer.
“El día de hoy les pedí que hicieran su reunión del Consejo aquí en el Congreso porque hay un cuerpo colegiado, pero no hay una ley que dirija, coordine y regule el actuar de las instituciones”, señaló.
Uno de los planteamientos más relevantes fue el presentado por Aldo Ramírez Arreola, director general del Centro de Apoyo para Niños con Cáncer (Canica), quien compartió datos obtenidos con familias de pacientes oncológicos sobre el tiempo y el número de consultas médicas necesarias antes de obtener un diagnóstico.
Según el ejercicio realizado por la asociación, 15 familias tuvieron que acudir con entre tres y cinco médicos; tres visitaron de seis a ocho especialistas y otras tres consultaron a más de ocho médicos antes de confirmar el cáncer. Además, 12 familias tardaron más de tres meses en recibir un diagnóstico definitivo.
“Sabemos que en el cáncer infantil el tiempo es primordial”, advirtió Ramírez Arreola, quien además recordó que en México la tasa de sobrevida ronda el 56 por ciento. “De 10 niños, cinco fallecen”.
El director de Canica también expuso que la atención emocional sigue siendo una de las áreas más rezagadas. De 43 familias consultadas, solo tres recibieron acompañamiento psicológico tras el diagnóstico de sus hijos.
“38 familias se encuentran completamente desprotegidas en una cuestión de salud mental en el momento más catastrófico de sus vidas”, afirmó.
Ramírez Arreola agregó que Canica brinda hospedaje, alimentación y acompañamiento a familias provenientes de municipios como Tamuín, Tamazunchale y Ciudad Valles. Indicó que en cuatro años la asociación ha apoyado a más de 120 pacientes y que solo en abril ofrecieron hospedaje a 20 pacientes junto con alrededor de 90 familiares, además de entregar 224 alimentos.

