
La asociación No Más Hijos Rehenes San Luis Potosí realizó una manifestación pacífica frente a la sede del Poder Judicial del Estado, donde colocaron decenas de peluches como símbolo de la ausencia de sus hijos y para visibilizar su situación.
Este día decenas de padres que conforman la asociación “No más Hijos Rehenes SLP” encabezaron una manifestación al exterior del poder judicial, la protesta incluyó decenas de peluches y juguetes de sus hijos, mostrando así, la ausencia de ellos en sus vidas, pues refirieron que enfrentan luchas estancadas en la burocracia del poder judicial.
Durante la protesta, Uriel Medina, vocero de la organización, señaló que el sistema judicial ha generado lo que calificó como una “zona de confort”, en la que medidas temporales terminan prolongándose por años, lo cual deja en incertidumbre la convivencia y bienestar de sus hijos.
Explicó que, bajo el argumento de precaución, se dictan convivencias supervisadas que, lejos de ser transitorias, se extienden en entornos que consideró deshumanizados.
Asimismo, criticó que, con el paso del tiempo, la distancia impuesta por las propias resoluciones judiciales debilita el vínculo entre padres e hijos, lo que posteriormente es utilizado como justificación para suspender el contacto al argumentar que “no hay condiciones”. En este sentido, afirmó que la revinculación solo puede lograrse mediante la convivencia directa, y advirtió que el Estado termina propiciando el distanciamiento familiar.
Como parte de la movilización, integrantes de la asociación entregaron un documento dirigido a la magistrada presidenta, Lourdes Anahí Zarazua Martínez, en el que plantearon una serie de demandas orientadas a modificar las prácticas jurisdiccionales.
Entre las principales solicitudes destacan el establecimiento de plazos máximos de tres meses para las convivencias supervisadas, acompañados de un plan de egreso escalonado obligatorio; la instalación de mesas de trabajo técnicas con participación de la sociedad civil; la implementación de capacitación especializada en temas como la neurobiología del daño, libre de sesgos ideológicos; y la realización de revisiones periódicas para evitar que la inercia judicial obstaculice el derecho de niñas, niños y adolescentes a convivir con su familia.

