
La edición 50 de la Feria Nacional del Libro reúne más de 50 editoriales, decenas de presentaciones y miles de estudiantes en el CC200.
Entre estanterías llenas de novedades editoriales, ilustraciones, cómics, material de dibujo y librerías especializadas, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) inauguró la 50 edición de su Feria Nacional del Libro, un encuentro cultural que durante medio siglo ha reunido a lectores, estudiantes, autores y editoriales en torno a la lectura.
Desde este 13 y hasta el 22 de marzo, el Centro Cultural Universitario Bicentenario (CC200) alberga la feria con decenas de stands donde conviven desde editoriales nacionales y universitarias hasta proyectos independientes, literatura infantil, arte gráfico y publicaciones académicas.
Los pasillos del recinto comenzaron a llenarse de visitantes que recorren mesas con títulos de distintos géneros, materiales de ilustración y proyectos editoriales que muestran la diversidad del panorama cultural que se reúne cada año en este evento.
La feria llega a su edición número 50 después de una historia que comenzó hace más de cinco décadas con una modesta venta de libros instalada en la Plaza de Fundadores. Con el tiempo, el proyecto creció y se trasladó al Edificio Central de la universidad, hasta consolidarse en el actual espacio del CC200, donde hoy puede recibir a miles de asistentes.
El programa de esta edición contempla más de 60 presentaciones de libros, además de charlas con autores, actividades académicas, talleres creativos y encuentros con investigadores. En total participan 56 casas editoriales, instituciones y librerías, con un catálogo que reúne más de cuatro mil sellos editoriales.
Uno de los ejes principales será la participación de estudiantes y público joven. Se espera la asistencia de cerca de 4 mil 800 niñas, niños y adolescentes provenientes de escuelas, quienes participarán en talleres, presentaciones y actividades diseñadas para acercarlos al mundo de la lectura.
La directora de Fomento Editorial y Publicaciones de la UASLP, Patricia Flores, destacó que alcanzar el medio siglo de esta feria ha sido posible gracias al trabajo acumulado de libreros, editores, promotores culturales y personal universitario que durante años han sostenido el proyecto.
Durante la ceremonia inaugural también se reconoció a trabajadores de la universidad que han participado durante décadas en la organización y operación de la feria y de la librería universitaria. Recibieron reconocimientos Héctor Palafox, Víctor Rubio de Anda, José Luis Delgado, Blanca del Sol y Angelina Valle, además de recordar la trayectoria de Irma Arcella Saavedra y la labor de Regina Martínez Síos, como parte del equipo que ha sostenido el proyecto a lo largo del tiempo.
Además de las actividades editoriales, la feria incluye espacios dedicados a la literatura infantil, ilustración, arte gráfico y proyectos culturales universitarios, lo que convierte el encuentro en un espacio donde conviven distintas formas de creación y divulgación del conocimiento.
El rector de la UASLP, Alejandro Zermeño Guerra, subrayó que el crecimiento de la feria refleja el compromiso de la universidad con la difusión del conocimiento y la cultura, al mantener abierto un espacio donde las ideas circulan entre la comunidad universitaria y la sociedad potosina.
En esta edición conmemorativa también se realizarán actividades especiales, entre ellas la entrega del Doctorado Honoris Causa a dos destacadas figuras de la literatura mexicana, programada dentro de la agenda cultural del evento.
A medio siglo de su creación, la Feria Nacional del Libro de la UASLP se mantiene como uno de los encuentros editoriales más importantes del estado, un espacio donde los libros siguen funcionando como punto de encuentro entre la universidad y la sociedad.
El rector explicó que con el crecimiento del evento y la necesidad de contar con mejores condiciones para recibir a miles de visitantes, la feria se trasladó al Centro Cultural Universitario Bicentenario. La decisión respondió principalmente a razones logísticas y de espacio, ya que en el Edificio Central las limitaciones de acceso, estacionamiento y movilidad dificultaban la llegada de público y la instalación de actividades simultáneas.
El nuevo recinto permite albergar más stands, talleres y presentaciones, además de ofrecer áreas más amplias para el desarrollo de la programación cultural.

