
La iniciativa original proponía que la mayoría calificada se calculara con base en los “votos emitidos”, lo que habría dejado fuera del conteo tanto las abstenciones como las ausencias; sin embargo, en el proyecto final se modificó para establecer el criterio de “dos terceras partes de los diputados presentes”. La reforma avanzó con rapidez en el Congreso, pues apenas habían transcurrido tres días desde que la iniciativa fue recibida formalmente antes de su aprobación en comisiones.
Las comisiones de Normatividad Legislativa y Puntos Constitucionales del Congreso aprobaron un dictamen para modificar la forma en que se calculan las votaciones de mayoría calificada, una regla clave para decisiones como designaciones de funcionarios, deuda pública o responsabilidades de servidores públicos.
La reforma, impulsada por el diputado del PVEM Luis Felipe Castro Barrón, busca homologar el criterio que se utiliza en distintos artículos de la Constitución local, donde actualmente existen varias redacciones para definir las dos terceras partes necesarias en determinadas votaciones.
“Lo que se busca es homologar criterios (…) teníamos dos redacciones diferentes y lo que se busca es homologar una misma que tenga que ver con el voto de los diputados que están presentes en el pleno”, explicó el legislador.
El dictamen plantea que en la mayoría de los casos las decisiones se aprueben con dos terceras partes de los diputados presentes en la sesión, una fórmula similar a la utilizada en diversos artículos de la Constitución federal.
Sin embargo, durante la discusión también se reconoció que la iniciativa original era distinta. En su primera versión proponía que la mayoría calificada se calculara con base en los “votos emitidos”, lo que habría dejado fuera del conteo tanto las abstenciones como las ausencias.
Esa redacción fue modificada en comisiones y se optó por la fórmula de diputados presentes, aunque el esquema sigue dejando fuera del conteo a quienes decidan abstenerse.
El secretario técnico explicó que el cambio busca evitar confusión jurídica, ya que actualmente la legislación local contiene al menos tres formas distintas de calcular la mayoría calificada.
“No se está buscando hacer una iniciativa modo para poder aplanar a la oposición”, respondió Castro Barrón cuando se le cuestionó si el nuevo criterio podría facilitar que decisiones importantes se aprueben con menos votos efectivos en escenarios de baja asistencia.
La reforma también incluye cambios al reglamento del Congreso para que las iniciativas que no obtengan mayoría se desechen automáticamente y se archiven como asuntos concluidos, en lugar de regresar a comisión para una nueva revisión.
Aunque el dictamen fue aprobado por la mayoría de los integrantes de las comisiones, Morena decidió abstenerse al considerar que el tema requiere un análisis más profundo antes de votarse en el pleno.
“En este momento la determinación fue ir en abstención para analizar bien el asunto (…) no estamos en contra del tema ni a favor todavía”, explicó el diputado Carlos Arreola Mallol, quien además señaló que algunas reformas internas del Congreso se han aprobado con demasiada rapidez, ya que la iniciativa había sido recibida apenas el martes.
El dictamen ahora deberá discutirse y votarse en el pleno del Congreso, donde se definirá si finalmente se modifican las reglas de votación para decisiones clave dentro del Poder Legislativo potosino.

