
En un episodio reciente del podcast Penitencia, conducido por Saskia Niño de Rivera, se cuenta la historia de Beto, un hombre que está cumpliendo 72 años en prisión por asesinar a su padrastro a los 10 años y su vida en el crimen.
Su historia es un testimonio desgarrador de abandono, violencia y ausencia total de amor.
Beto fue abandonado a los 15 días de nacido y adoptado por una familia que lo maltrató. A los 6 años, vivía en coladeras y a los 9 fue entrenado para matar.
A los 10, cometió su primer homicidio. Su historia es un ejemplo de cómo la violencia y el abandono pueden llevar a alguien a cometer actos terribles.
Pero Beto también habla de algo más: la responsabilidad de los padres y la sociedad en la formación de los niños.
“La clave para formar gente de bien y construir un país en paz a largo plazo no empieza en el gobierno… empieza en la familia”, dice.
Sin embargo, es importante destacar que Beto también hizo acusaciones graves contra figuras del espectáculo, incluyendo a la actriz Carmen Salinas, sin aportar pruebas ni respaldo documental.
Es fundamental recordar que estas declaraciones forman parte de un relato personal y no están respaldadas por pruebas ni por investigaciones judiciales conocidas.
La historia de Beto es un llamado a la reflexión sobre la importancia de proteger la infancia y prevenir la violencia.
La paz de un país comienza en casa, en el abrazo, en los límites, en el tiempo de calidad y en el “te amo” dicho a tiempo.

