
Conductores retoman malas prácticas tras el retiro de oficiales; peatones denuncian que esperan la ausencia de tránsito para volver a estacionarse en doble fila.
A pesar de los múltiples operativos implementados por la Dirección de Policía Vial para ordenar la circulación en la Alameda Central Juan Sarabia, taxistas continúan haciendo caso omiso a las disposiciones y siguen ocupando de manera indebida el carril exclusivo para el transporte urbano, generando caos vial y poniendo en riesgo a peatones y usuarios.
Ciudadanos denunciaron que, particularmente en la zona remete a la alameda, los taxis se estacionan de forma recurrente en el carril destinado únicamente a camiones urbanos, lo que obliga a las unidades del transporte público a detenerse en doble fila para permitir el ascenso y descenso de pasajeros.
Esta situación expone a las personas a posibles accidentes y provoca conflictos constantes en la circulación.
De acuerdo con testimonios de peatones y usuarios del transporte público, los taxistas aprovechan la ausencia momentánea de los oficiales de tránsito para volver a ocupar los espacios prohibidos.
“Sigue un caos, solo se esperan a que no haya ningún tránsito y vuelven a ocupar estos espacios porque hasta ellos mismos saben que esto está mal, porque si hay oficiales ni se paran”, señaló un peatón.
Señalan que mientras hay presencia policial, la zona se mantiene despejada; sin embargo, una vez que los elementos concluyen su turno o se retiran del área, los conductores regresan y retoman las mismas prácticas irregulares.
Ante esta problemática, la Dirección de Policía Vial informó que reforzará la presencia de oficiales en la intersección de Manuel José Othón y avenida Constitución, zona colindante con la Alameda y de alto flujo peatonal y vehicular.
Como parte del operativo, se busca ordenar las bahías destinadas a taxis y camiones urbanos, además de instruir a los conductores sobre las disposiciones del Reglamento de Tránsito para garantizar ascensos y descensos seguros.
No obstante, peatones consideran que las acciones han sido insuficientes, ya que el problema se repite de manera constante.
Aseguran que, mientras no exista vigilancia permanente o sanciones efectivas, los taxistas seguirán “adueñándose” de la Alameda, provocando nuevamente congestionamientos y riesgos para quienes transitan diariamente por la zona.

