
Los gorritos de Santa Claus colocados en las esculturas “timos” fueron robaron apenas unos días después de su instalación.
Como parte de las celebraciones navideñas en la capital potosina, es habitual la colocación de adornos y luces para dar un ambiente festivo al primer cuadro de la ciudad.
Este año, se decidió integrar a la escenografía las esculturas de Timoteo “Timos”, ubicadas en Plaza de Armas, a las que se les colocaron gorros y bufandas con temática navideña.
No obstante, a pocos días de haber sido instalados, varios de estos adornos fueron robados.
El director de Servicios Municipales, Christian Azuara, informó que los gorros de Santa Claus y las bufandas desaparecieron como resultado de actos vandálicos, ya que no tienen otro uso más que el decorativo.
“El hecho ya es maldad, porque no tiene sentido que alguien se lleve a su casa una bufanda de más de dos metros o un gorro de Santa Claus de más de cuatro metros de diámetro”, expresó el funcionario.
Detalló que de las 15 esculturas intervenidas, en ocho se registró el robo de los accesorios, por lo que se optó por retirar los adornos restantes para evitar más daños.

