
El sitio reconocido por miles de potosinos y extranjeros se encuentra de manteles largos por su 34 aniversario.
Con el olor a café traído desde Xilitla y el aroma del tradicional Zacahuil potosino, el Rincón Huasteco da la bienvenida con los brazos abiertos, y es que a pesar de los más de 30 años de historia, su personal continúa atendiendo a sus comensales con la clásica calidez de la zona Huasteca.
Taurino Galván originario del municipio de Tamazunchale, lleva en la sangre y corazón las tradiciones potosinas. El deseo de mostrar la riqueza de la región huasteca a las personas lo llevó a crear un rinconsito que permitiera a los demás conocer los aromas y sabores que marcaron su vida.
Fue en 1991 que Don Taurino inició lo que sería uno de los restaurantes más prósperos y queridos de la capital potosina, durante 34 años, este lugar ha sido reconocido por el medio gastronómico siendo nominado por 5 veces como uno de los 250 mejores restaurantes de México; además, sus deliciosos platillos han llegado a paladares de otros estados de la República e incluso Estados Unidos y Canadá.
Enchiladas huastecas, bocoles, estrujadas, asado de boda, son algunos de los muchos platillos que día a día se preparan en la cocina del Rincón Huasteco, sin embargo, la estrella de la casa es el zacahuil, el cual es cocinado diariamente sin excepción, esto debido a que el propietario desea que turistas y locales puedan comerlo cuando se antoje, “Pero yo comprometido precisamente con las personas que vienen de otros lugares de la República y que vienen a probar el zacahuil, lo tenemos a toda hora y todos los días”, comentó.
Para Taurino Galván, promover las tradiciones, artesanías y comida de San Luis Potosí es uno de los principales objetivos de su negocio, ya que incluso dentro de su establecimiento se encuentran productos de comerciantes locales además de que los propios ingredientes de su restaurante son traídos desde la huasteca.
Estar conectado a sus raíces le ha permitido crear un espacio lleno de calor y sabor que ha tocado los paladares de varias generaciones en la capital, y que, Don Taurino espera seguir haciendo, “Hemos sido conocidos a nivel internacional, todo México como patrimonio intangible de la humanidad, ¿no?, Y en esta situación, la verdad, los que se llevan todo el mérito son las cocineras tradicionales.
Las cocineras tradicionales porque ellas traen esa fuente o esas raíces o ese sazón o esos secretos que vienen en la comida que le agregamos y le damos ahora sí que el sabor, el cariño a nuestros productos”, comentó.

