

Cuauhtli Badillo Moreno arrasa con 50.6% como posible candidato a la alcaldía.
El escenario político rumbo al 2027 está pintándose con un intenso tono guinda. De acuerdo con los resultados de la casa encuestadora Rubrum, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se perfila como la fuerza con mayor preferencia entre los potosinos. Pero lo más revelador del informe es el nombre que aparece al frente: el diputado presidente de la Directiva del Congreso del Estado, Cuauhtli Badillo Moreno, señalado como el perfil idóneo para contender por la presidencia municipal de San Luis Potosí.
La encuesta —levantada vía telefónica el pasado 25 de agosto a 600 habitantes mayores de 18 años en la capital potosina— arroja datos que mueven el tablero político. Aunque faltan dos años para los comicios, Morena concentra ya el 29.2% de la preferencia electoral en la capital, un ascenso significativo frente a otros partidos que durante años habían dominado esa posición.
Cuando se preguntó directamente quién debería ser el candidato de Morena a la alcaldía de San Luis Potosí, Cuauhtli Badillo Moreno arrasó con un 50.6%, colocándose muy por encima de cualquier otro nombre.
Este respaldo no parece casualidad. Badillo Moreno ha construido una carrera que trasciende la curul: promueve iniciativas incluyentes en el Congreso del Estado y, al mismo tiempo, mantiene cercanía con la ciudadanía, atendiendo peticiones más allá del distrito que representa. Esa combinación de trabajo legislativo y contacto directo lo ha convertido en un referente dentro y fuera de Morena.
Hoy, tanto el partido como Badillo Moreno representan una alternativa clara para los potosinos, que empiezan a reconocer en su figura un liderazgo con proyección hacia la capital y, quizá, hacia escenarios aún mayores en la política estatal.
La ventaja que hoy tiene Morena en la capital potosina puede ampliarse más, y cuenta con un aspirante que concentra más de la mitad de las simpatías internas es un lujo que ningún partido desprecia. Y eso coloca a Cuauhtli Badillo Moreno no sólo como el candidato natural a la alcaldía, sino como un activo que podría marcar la pauta de Morena en el estado.

