
A casi un año de la tragedia ocurrida en el antro Rich, el gobierno capitalino sigue sin regular el tema de los centros nocturnos.
A casi un año de la tragedia en el antro
Rich, donde dos jóvenes perdieron la vida al caer desde una altura de 12 metros por el colapso de un vidrio estructural, el Ayuntamiento de la capital potosina continúa sin aplicar medidas contundentes para regular los centros nocturnos.
La promesa de poner orden en estos espacios sigue sin cumplirse, y los resultados de esta omisión se siguen cobrando vidas.
Pues la madrugada del domingo 25 de mayo, una nueva tragedia sacudió la ciudad. Una pelea que inició al interior de un antro ubicado en la avenida Muñoz terminó con la muerte de un menor de tan solo 15 años, víctima de una agresión con arma blanca.
El alcalde, Enrique Galindo Ceballos anunció una vez más que “irá contra los centros nocturnos que incumplan con el reglamento municipal”, haciendo énfasis en aquellos que permiten el ingreso de menores o incurren en irregularidades graves. Aseguró además que se trabaja en una modificación al reglamento de comercio para establecer sanciones más severas.
“Vamos a sancionar a los que permiten el acceso a menores. La sanción puede llegar incluso hasta perder la licencia, de manera definitiva. Tenemos que cuidar a los menores. Sí hemos encontrado identificaciones falsas, y entendemos que a veces el antro no tiene manera de saberlo, pero eso no exime de responsabilidad. Tenemos que hacer un llamado a toda la sociedad, porque no se vale engañar”
Sin embargo, estas declaraciones suenan poco efectivas pues desde la tragedia ocurrida en el antro Rich, el alcalde ya había prometido reformas al reglamento y una vigilancia estricta de los antros en la ciudad.
Hasta la fecha, esas medidas no han llegado o, al menos, no han tenido el impacto necesario para prevenir nuevas tragedias.

