
Con este día se busca visibilizar los siniestros viales que suceden diariamente en el territorio potosino.
A partir de 2026, cada 21 de febrero se conmemorará en San Luis Potosí el Día Estatal de Movilidad y Seguridad Vial, una fecha destinada a crear conciencia sobre los accidentes de tránsito que diariamente dejan una estela de muerte y lesiones en la entidad.
La iniciativa, aprobada recientemente por el Congreso del Estado, surge como un esfuerzo por visibilizar una problemática que, de acuerdo con activistas, ha sido ignorada por años y que continúa afectando a cientos de familias potosinas.
El legislador Luis Emilio Rosas Montiel, impulsor del dictamen, destacó la urgencia de fortalecer las políticas públicas en torno a la movilidad, en un estado donde cada año más de 500 personas pierden la vida y miles más resultan heridas por siniestros viales.
Josué Santiago, activista que promovió esta declaración y quien vivió en carne propia las secuelas de un accidente, subrayó que este día representa mucho más que una efeméride: es un llamado a la acción. “No podemos seguir viendo los siniestros como hechos aislados. Necesitamos entenderlos como una crisis estructural que se puede prevenir”, expresó.
Organizaciones como Derechos Urbanos, lideradas por Ivonne Aguayo, señalan que el problema está profundamente ligado a la falta de planeación urbana y a una legislación desactualizada.
Municipios como la capital potosina y Soledad de Graciano Sánchez concentran la mayor parte de las muertes viales del estado, lo cual refleja, según los colectivos, una deuda institucional con la ciudadanía.
La instauración de esta fecha también se alinea con el impulso de la llamada “Ley Santi”, una propuesta legislativa que busca transformar el marco legal en temas de tránsito, diseño urbano y atención integral a víctimas.
Activistas recalcan que aún queda mucho camino por recorrer, pero reconocen en esta declaratoria un primer paso hacia la construcción de una movilidad más segura, humana y equitativa. El 21 de febrero será ahora un espacio para recordar, exigir y transformar.

