
Desde hace décadas San Luis Potosí tiene un espacio al aire libre en la Alameda Juan Sarabia para esta especie acuática proveniente de China, sin embargo parece estar en el olvido por parte del ayuntamiento capitalino.
El Parque Alameda Juan Sarabia, ubicado en el corazón del centro histórico de San Luis Potosí, ha sido un espacio emblemático que alberga un estanque con peces Koi, una especie acuática originaria de China que simboliza la prosperidad y la buena suerte. Sin embargo, este antiguo rincón de la ciudad parece haber caído en el olvido pues es evidente la falta de mantenimiento por las áreas encargadas en el ayuntamiento capitalino.
Los peces Koi, conocidos por sus brillantes colores que van desde el blanco y rojo hasta el negro, amarillo y crema, son una atracción tanto para los locales como para los visitantes. Estos peces no solo son admirados por su tamaño y belleza, sino también por el significado cultural que llevan consigo. En Japón, el Koi es considerado un símbolo de amor y amistad, mientras que en China se asocia con la buena fortuna.
A pesar de la relevancia histórica y cultural del estanque, en la actualidad se encuentra en un estado lamentable. Durante una reciente visita de El Candidato MX, se pudo constatar que el agua del estanque ha adquirido un tono verdoso que dificulta la visibilidad de los peces, reduciendo su presencia a casi lo imperceptible. La falta de mantenimiento y atención ha transformado lo que debería ser un espacio de conservación y admiración en un espacio deteriorado y poco atractivo.
Este deterioro no se limita al estanque de los Koi. La Alameda, que cuenta con varias fuentes que solían ser un atractivo turístico y recreativo, presenta una imagen desolada, ya que todas ellas se encuentran sin agua. La fuente más emblemática, la de las ranas, ubicada en el costado oriente del parque, también ha perdido su funcionalidad.
Si bien gran parte de la situación actual del parque se debe a la falta de recursos y atención por parte de las autoridades municipales, también existe una responsabilidad compartida con los ciudadanos, quienes no han mostrado una cultura de respeto y cuidado hacia los espacios públicos. La basura y el abandono de los visitantes agravan aún más el estado de conservación del lugar.
Es necesario que las autoridades tomen cartas en el asunto y retomen el compromiso de preservar este espacio de valor cultural y turístico para las futuras generaciones.
El estanque de los peces Koi, así como las fuentes de la Alameda, merecen ser restaurados para recuperar su esplendor y volver a ser símbolos de prosperidad, belleza y unidad para la comunidad potosina.

