
El sobrecalentamiento de las luces navideñas y otros artefactos eléctricos pueden causar daños graves como quemaduras por incendios, ante esto la Profeco ha emitido una serie de recomendaciones, aquí te las explicamos.
Según la información de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en México 128 mil personas al año sufren algún tipo de quemadura, de las cuáles 42 mil son de niños y niñas, es por esto que durante la época navideña se recomienda mucha precaución con los artefactos que puedan causar algún tipo de corto o incendio en los hogares.
Durante esta temporada las luces navideñas pueden ser un principal factor de riesgo, si las medidas de precaución que se toman no son las adecuadas puede terminar en un incendio dónde los involucrados sufran quemaduras graves o incluso una muerte prematura.
Las quemaduras pueden provocar lo siguiente:
-Quemaduras de primer grado: Afectan la capa externa de la piel (epidermis), causan dolor, enrojecimiento e hinchazón. Estas quemaduras tardan en promedio diez días en sanar, para ello solo se requiere adecuado aseo y cremas lubricantes libres de alcohol.
-Quemaduras de segundo grado: Dañan la primera y segunda capa de la piel (epidermis y dermis), causan hinchazón, piel roja, blanca o manchada, se forman ampollas y el dolor
puede ser intenso. Las quemaduras de segundo grado requieren intervención médica,
aseo en la herida y uso específico de cremas indicadas por especialistas en atención de quemados o en dermatología, para restaurar la piel.
-Quemaduras de tercer grado: Se destruyen la epidermis, dermis e incluso nervios, lo que ocasiona entumecimiento en las zonas dañadas. Este tipo de quemaduras requieren intervención quirúrgica porque se necesita retirar el tejido dañado para colocar un injerto y posteriormente el uso de medias de compresión y lubricación, entre otras herramientas, para la regeneración adecuada del tejido dañado.
La PROFECO recomienda que las luces que se compren para decoración en los hogares sean de las que cumplen con la NOM-024-SCFI-1998 para garantizar que sean de buena calidad y evitar este tipo de incidentes.
Ante esto, las recomendaciones son las siguientes:
-Revisa el estado de luces y extensiones: Utiliza luces y extensiones eléctricas en
buen estado. Las conexiones dañadas pueden provocar cortocircuitos, y no sobrecargues los enchufes.
-Coloca el árbol de navidad en un lugar seguro: Lejos de materiales inflamables, como cortinas, papeles o muebles, calentadores, estufas o chimeneas. Si hay niñas y niños menores de tres años en tu hogar, asegúrate de que el árbol esté fuera de su alcance.
-Respeta el uso de las extensiones y luces navideñas: Utiliza luces y extensiones diseñadas específicamente para exteriores cuando las coloques en balcones, fachadas u otros espacios al aire libre.
-Desconecta las luces cuando no estés en casa y por la noche: Apaga y desconecta las luces navideñas si saldrás de casa y antes de dormir para reducir el riesgo de incendios.
-Evita que las luces se sobrecalienten: Procura que no permanezcan encendidas por largos periodos y apágalas por intervalos para evitar sobrecalentamientos.
-Ten cuidado con velas y objetos inflamables: Enciende las velas sobre superficies no inflamables, como platos o recipientes con agua, para prevenir la propagación del fuego y revísalas constantemente, sobre todo si hay niñas o niños en casa.

