

Tras un incendio ocurrido hace casi seis meses lo niños del jardín de niño reciben clases en un lugar que pone en riesgo su salud y seguridad, autoridades no han dado respuesta a las exigencias de los padres.
Esta mañana, un grupo de madres y padres de familia del jardín de niños “Ferrocarriles Nacionales” se manifestó en el centro histórico de la ciudad, exigiendo a la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE) la reparación inmediata de las instalaciones del plantel, las cuales llevan más de cinco meses sin poder ser utilizadas tras un incendio.
El siniestro, ocurrido a principios de este año debido a un corto circuito en la caja de electricidad del lugar, dejó inhabilitada la escuela ubicada en plena Alameda Central Juan Sarabia. Desde entonces, los alumnos han enfrentado serias dificultades para continuar con su educación. Inicialmente, dejaron de recibir clases y solo obtenían tareas vía WhatsApp a través de sus padres por aproximadamente dos semanas. Posteriormente, las clases se reanudaron en la biblioteca pública municipal Nereo Rodríguez Barragán, situada a un costado del jardín de niños, donde han estado recibiendo clases durante los últimos cuatro meses.
No obstante, las condiciones en la biblioteca no son adecuadas para la enseñanza de los niños. Las altas temperaturas que azotan la capital potosina, que superan los 37 grados Celsius, hacen que el lugar se caliente en exceso, generando una sensación térmica incluso mayor que la del exterior. Además, la biblioteca no cuenta con las medidas de seguridad necesarias para los menores, poniendo en un dilema constante a las maestras encargadas de su cuidado, incluso uno de los niños sufrió un golpe de calor debido a las condiciones extremas dentro de la biblioteca.
Ante la falta de respuesta por parte de las autoridades, los padres decidieron tomar medidas drásticas. Cerraron los accesos al centro histórico, incluyendo la Avenida Universidad y el Puente Manuel José Othón, en un intento desesperado por llamar la atención sobre la situación. Elementos de la Guardia Civil Estatal acudieron al lugar y amenazaron con arrestar a los manifestantes, lo que incrementó la tensión del momento.
Posteriormente un delegado de Seguridad y Emergencia Escolar de la SEGE, quien se identificó como Héctor Saldaña, se presentó en el lugar para revisar las instalaciones del jardín de niños, que permanecen sin ninguna reparación desde el incendio. En sus declaraciones, Saldaña aseguró que los trabajos de reparación comenzarían pronto, pero no proporcionó una fecha específica para la entrega de las instalaciones. Esta falta de concreción ha generado aún más preocupación entre los padres, quienes temen por la seguridad y salud de sus hijos.
“Es inaceptable que nuestros hijos estén en estas condiciones. Llevamos casi seis meses sin una solución y esto no puede seguir así,” declaró una de las madres manifestantes. “Es injusto, solo queremos que nuestros niños puedan estudiar en un lugar seguro y adecuado.”
Las madres y padres han dejado claro que no cesarán en sus esfuerzos hasta obtener una respuesta definitiva y concreta. Mientras tanto, los niños del jardín de niños “Ferrocarriles Nacionales” continúan esperando el día en que puedan regresar a un ambiente escolar adecuado y seguro, lejos de las inclemencias del clima y las preocupaciones de seguridad.

