

De acuerdo a los últimos datos compartidos por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, quien dio a conocer el ‘Ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo 2022’, dónde se incluye a la ciudad capital en la posición 50, este conteo se ha vuelto un estudio con información cuestionable, pues así lo dio a conocer el ex secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Álvaro Vízcaíno Zamora.
De acuerdo con Álvaro Vízcaíno Zamora, el Consejo hace una estimación y pronóstico de datos aún no publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), respecto a las muertes violentas, mientras que para analizar otras, toma datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Dentro de las ciudades más violentas, al menos 9 ciudades son mexicanas: Colima (Colima), Celaya (Guanajuato), Ciudad Obregón (Sonora), Juárez (Chihuahua), Zacatecas (Zacatecas), Tijuana (Baja California), Zamora (Michoacán), Uruapan (Michoacán) y Acapulco (Guerrero).
“No es posible hacer referencia a las ciudades más violentas ‘del mundo’ con un análisis de tan sólo algunas ciudades de 9 países”, indicó.
Sin embargo, Álvaro Vízcaíno explica que no es lo mismo catalogar una muerte por violencia, que una muerte por homicidio doloso, es por eso que destacó que el INEGI se basa en actas de defunción respecto a muertes violentas y la SESNSP de a cuerdo a las muertes por homicidio, cifras que no son por municipio sino por estado.
“No todas las muertes violentas pueden considerarse homicidios dolosos, como sería el caso de una persona atropellada o electrocutada,” dijo Vizcaíno Zamora.
“El estudio se refiere a ciudades o áreas metropolitanas; por lo que algunas cifras conjuntan resultados de varios municipios, sin que esto hubiera sido transparentado en el comunicado que se envió a los medios de comunicación, sino que se incluyó al final de un documento metodológico no difundido a los medios”, añadió.
De Acuerdo a la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes, que permite comparar datos de diferentes tamaños de poblaciones, deja fuera a las ciudades con una mínima de población de entre 100 y 300 mil habitantes, con tasas inclusive superiores a 100 homicidios por cada 100 mil habitantes, por lo que existe un sesgo en el ranking.
Por otro lado, el ex secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, apuntó que se comete un error técnico al realizar comparaciones en la materia, utilizando indistintamente para algunas ciudades, fuentes procedentes de instituciones públicas; y para otras ciudades, fuentes abiertas o periodísticas; sobre todo porque estas últimas no son necesariamente comprobables o verificables.
Advirtió que el estudio no explica cuál fue el ‘universo’ de ciudades que se analizó para llegar a una lista de 50. En este sentido, señala que solo se incluye una ciudad del continente africano y ninguna del asiático, y que en esos continentes hay ciudades que posiblemente presentan alta incidencia de homicidios.

