
Ciudad de México. –
El pasado 15 de febrero, en el Recinto Legislativo de San Lázaro – sede de las y los legisladores de la República – se han tomado diversos temas que han sido demanda de la sociedad cansada de la opulencia y despilfarro a la que hemos estado históricamente víctimas por una cúpula partidaria.
Resulta ser que, más que un asunto “populista” como llaman algunos sin tener dominio y profundidad expresa de la palabra, es simplemente asunto de justicia social.
Recapitulemos el recurso asignado para las pasadas elecciones de 2021: poco más de 14 mil millones de pesos para financiamiento a nivel local y federal, así como las elecciones ya mencionadas.
Con la reforma aplicada en 2014 asistía a que los partidos políticos pudieran preservar un doble financiamiento paralelo a nivel nacional y estatal, lo que para el ciudadano y ciudadana promedio se traducía en derroche de comidas altamente costosas, automóviles de lujo, viajes al extranjero, acomodo de familiares, dejando de lado la formación política y de cuadros o bien, el apoyo a las mujeres militantes de la infinidad de partidos con la que contamos.
En cada estado contamos y somos testigos de figuras apegadas a las curules y sus partidos como Óscar Vera Fabregat de Conciencia Popular, Eugenio Govea con Movimiento Ciudadano.
¿Cómo olvidar a José Belmárez del Partido del Trabajo y la ley no escrita de Acción Nacional, donde quien presida el partido es merecedor del primer espacio plurinominal?
Hoy se busca y se empieza a generar un parteaguas en la democracia en los partidos políticos y el cómo generar los mecanismos adecuados para que los partidos políticos ajusten sus prerrogativas y poder retribuirlos en las arcas de la Tesorería de la Federación. Y que esta a su vez, lo destine a rubros diversos, como el sector salud, seguridad o alguna emergencia natural.
La reforma se aprobó con 327 votos a favor, 148 en contra y una abstención, el dictamen reforma los artículos 23 y 25 de la Ley General de Partidos Políticos.
“Se aprueba esta reforma para establecer que los partidos políticos puedan renunciar parcialmente y en su caso reintegrar, en cualquier tiempo, su financiamiento para actividades ordinarias permanentes” (SIC) @Mx_Diputados.
Es cuánto.
Yair Santos, licenciado en administración pública por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, asesor legislativo y consultor político en la H. Cámara de Diputados en la LXV Legislatura.

