
En la ciudad de Zhoukou, en China, un hombre llegó a una concesionaria de autos cargando varios costales de harina, pero no se imaginaban que dentro de las bolsitas de plástico había monedas y centavos que serían para pagar un auto de contado.
Con motivo del cumpleaños de su hijo, el hombre quiso gastar todos sus ahorros para comprarle un auto. Así, el cliente sorprendió a los empleados al comprar el auto de 156 mil pesos pagando con morralla.
La señora Cheng, una de las empleadas del lugar, fue la encargada de mostrarle al hombre cada auto que entraba en su presupuesto, cuando por fin el cliente se decidió por un modelo, este fue llevado a firmar los documentos de adquisición y efectuar el pago.
“¿Pagará con tarjeta de crédito?”, le preguntaron al hombre.
Para sorpresa de todos, él informó que pagaría el auto en efectivo; con toda la morralla que llevaba dentro de sus costales.
“Quería darle un regalo a su hijo, así que tomó todos sus ahorros en monedas y los trajo a la tienda”, contó la señora Cheng a medios de China.
Al darse cuenta de la gran cantidad de monedas y centavos que tendría que contar hasta acumular los 156 mil pesos necesarios, la empleada pidió ayuda a más compañeros. Al cabo de 3 horas y con la paciencia y concentración de 20 empleados, las monedas del hombre fueron separadas, acomodadas y contadas.
“Me tocó a mí contar monedas hasta que sentí calambres en las manos”, dijo entre risas la empleada.

