

Visiblemente molestos, integrantes de organizaciones civiles exigieron al gobernador del estado “que saque las manos del proceso de elección de la nueva titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos” tras afirmar que existen pruebas claras de que las tres mujeres que quedaron finalistas “son sus recomendadas”.
Irma Rojas Domínguez de la organización “Cambio por San Luis” detalló que ninguna de las tres mujeres aspirantes a dicho cargo cumple con los requisitos que marca la ley para tal encomienda, pues ya han trabajado en la administración pública.
Pidió al ejecutivo estatal “que desista en su intención de entrometerse y presionar a una fracción de diputados que se empeñan en ser instrumento de la imposición, la arbitrariedad y el abuso de poder”.
Los activistas coincidieron al señalar que no fue una casualidad la sesión eterna del día de ayer en el congreso local pues presumen que “hay gato encerrado” y que “se trata de una elección amañada”.
Afirmaron que continuarán al pendiente del resultado final el lunes próximo y pidieron al legislativo transparencia y respeto.
Otras organizaciones inconformes son Observatorio Indígena Mesoamericano, Las Asociaciones de Pueblos Indígenas de Tancanhuitz y Aquismon, Comunidad Indígena Mazahua y Comunidad Indígena Mixteca Baja.

