

Wendy Yoselin, de tan solo 16 años, apenas era una estudiante de secundaria, sus amigas se encargaron de llevarla, caminaban pegadas unas a otras, para aguantar el peso y avanzar al mismo paso, mientras cargaban sobre los hombros el ataúd blanco, adornado por una rosa roja, donde descansaba Wendy.
Algunas de ellas sollozaban del dolor que les causaba llevar hacia la tumba a alguien cercana a ellas y de su misma edad, quien de acuerdo a la familia, el sábado pasado salió de su casa a dar un paseo con su novio y ya no regresó. Caminaron durante una hora, de un municipio a otro, hasta llegar a la casa de los abuelos paternos en el municipio de Otzolotepec, donde sonaron las campanas de una capilla. Luego, una parada más, en la casa de la familia materna en el barrio de San Juan.
Solo se escuchaban lamentos y una canción de rap inspirada en la desaparición y muerte de Wendy, hallada sin vida el lunes pasado en un canal de aguas negras. Ante el sol radiante de la 1:00 de la tarde, el cortejo llegó al panteón de Santa María Tetitla donde fue sepultada la estudiante.
La madre le lloraba a su hija: “Te amo mi amor, te amo mi Wendy. Que Dios ilumine tu camino, corazón, no tengas miedo, donde quiera que andes no te olvides de mí”, murmuraba.
(Fuente: Pulsoslp)

