
Morales Mendoza, el Delegado del gobierno federal en San Luis Potosí, cumplió el pasado jueves 31 de octubre, siete años de ser el hombre fuerte del presidente en San Luis Potosí. Poco se sabe del vínculo que lo une a López Obrador, para entender el porqué de la absoluta confianza del Presidente y también los fuertes ataques concentrados y dirigidos es necesario remontarnos a los previos de la elección de 2012.
Gabino Morales Mendoza es un joven egresado de la UASLP, primera generación de la carrera de administración pública, hasta ahora, el más destacado de esa camada, el camino ha sido adverso para Morales, un muchacho potosino de la periferia, sin padrinazgo político, con tendencias ideológicas de izquierda y esa rabia natural de un joven por momentos considerado irrespetuoso de la pomposidad moralina típica de las elites potosinas. Un asiduo seguidor del “peje” en tiempos de vacas flacas, no encajaba del todo en una licenciatura en su mayoría de hijos de políticos locales, juventudes priistas y grillos de la Universidad, ocupados de operar en actividades menores por los gobernantes de esos tiempos: Victoria Labastida, Mario García, Toranzo, etc . En ese terreno forjó el carácter, tuvo buenas notas, tendencia a la investigación y la academia, pero sobre todo por su activismo político fuera de la universidad.
En 2010 se integró junto con otros jóvenes a los esfuerzos de constitución de MORENA, en el marco de la definición Presidencial del PRD, en ese entonces Ebrard aspiraba al igual que AMLO a la postulación, pero Andrés Manuel apostó por la formación de una asociación civil como plataforma política que lo catapultara a la candidatura. En esas condiciones desfavorables MORENA era poco atractivo para la clase política de San Luis Potosí, la cúpula potosina apostaba todo a Peña Nieto para suceder a un desgastado Calderón.
El escenario político en San Luis de parte del PRD, un emergente Ricardo Gallardo Juárez se volcó en construir una estructura clientelar dura mediante los programas desde el palacio municipal de Soledad, utilizó al Sol Azteca como plataforma para un proyecto político para él y su hijo en búsqueda de la gubernatura del estado, con un intermedio en las alcaldías de San Luis Potosí y Soledad, mientras en lo federal el PRD seguía en declive, en San Luis Potosí a nadie de izquierda le importaba la elección presidencial de 2012, la veían perdida y prefirieron concentrarse en lo local. Así de adverso el panorama, solo el neonato MORENA opero para López Obrador, bajo la dirección del hoy director del ISSSTE a nivel nacional Pedro Zenteno, pero con la conducción operativa Estatal de Gabino Morales y un grupo de jóvenes de MORENAJE (Morena Jóvenes y Estudiantes).
Tras la elección de Peña Nieto y con las heridas de la derrota aun fresca, Obrador lanzó la convocatoria para transformar la asociación civil en partido político, se realizaron 300 asambleas en el país. En este proceso de construcción de MORENA, nuevamente, Andrés Manuel vivó de nuevo el desdén de los grupúsculos de Poder de San Luis Potosí, pues el nuevo proyecto no contaba aún con financiamiento público y se veía lejano el horizonte, únicamente Luz María Lastras y Felipe Aurelio Torres, priistas conversos al naciente morenismo participaron en búsqueda de la dirección del nuevo MORENA, auspiciados por un decadente Juan Ramiro Robledo. Esa batalla se libró el 31 de octubre de 2012, cuando contra todo pronóstico un joven de 23 años fue electo Presidente de un naciente MORENA, ganando con 33 votos de 58 a la hoy directora del registro civil quien solo consiguió 14, y tras perder abandonó el proyecto del hoy Presidente.
Ese día AMLO supo de la existencia de Gabino, le delegó tareas propias del nuevo partido y le otorgó súbitamente la confianza de erigir el Partido en San Luis Potosí, una tarea compleja si se considera que el partido no tenía financiamiento público y que las tareas en adelante se avizoraban titánicas.
Luego entonces, la construcción del proyecto que llevaría a Palacio Nacional a AMLO se basó en el hoy Hegemónico MORENA, San Luis Potosí no fue la excepción, pues desde este instituto político AMLO posicionó su agenda de la mano de “Gabo” durante seis años. Gabino fué de 2012 a 2015 Presidente del partido y de 2015 a 2018 Enlace nacional, nombrado por el mismo López Obrador, Presidente Nacional de MORENA.
Este nombramiento de “Enlace” le dio a Mendoza mayor Poder que al nuevo presidente local del partido Sergio Serrano, pues las tareas eran bajadas por Gabino, así como la operatividad de cara al proceso de 2018. La única encomienda que no resolvió Gabino fue la definir candidaturas, también por instrucción de Andrés Manuel, quien solicitó que todos los esfuerzos se centraran en los comicios presidenciales sin distracciones banales. La tarea de elegir candidaturas correspondió a la controvertida Comisión Nacional de Elecciones y a la aún mas Secretaria General de MORENA Yeidckol Polenwsky. Este momento es clave, una serie de actores, hasta entonces ajenos al morenismo, se suman a un proyecto que a diferencia del 2012 ahora si se avizoraba ganador, con un López Obrador con 25 puntos arriba en las encuestas, todos se querían subir a un barco que no contribuyeron a construir.
La alianza con el PT y el PES fue clave para habilitar espacios para el acuerdo, ya que postulados por estas siglas pudieron acceder a la coalición Juntos Haremos Historia: El mijis, Paola Arreola, Marite Hernández, todos propuestos por el PT y hoy diputados; o Leonel Serrato y Toño Lorca, el primero postulado a Alcalde de San Luis Potosí y hoy subdelegado federal y el segundo candidato a regidor hoy suspirante a la dirección de morena.
Tras la histórica jornada del primero de julio, todo se convirtió en jubilo en las filas del auténtico morenismo, pero también en ambición, sobretodo de los que recién arribaron en campaña, por un espacio en la nueva administración. A los pocos días del triunfo, el Presidente electo anunció la supresión de todas las delegaciones federales en las entidades del país y la creación de una “super delegación” que concentraría todas las responsabilidades y atribuciones de las que desaparecían. Los aspirantes comenzaron a surgir y los grupos políticos a formarse o a reconfigurarse para intentar hacer una suerte de presión que pudiera incidir en este nombramiento: Los Macabeos, Horacistas, Navistas y otros de menor calado hacían sus apuestas. Pero un presidente que gana con 30 millones de votos no necesita hacer concesiones a grupos locales que ni siquiera apoyaron y optó por elegir nuevamente a su hombre de confianza en San Luis Potosí: Gabino Morales Mendoza, quien salió del cuasi anonimato de la dirección de un partido recién formado, a la más alta representación federal en la entidad.
La clase política estaba descolocada, ¿Quién es Gabino Morales? Vibraban las alarmas, primer golpe de mesa del Presidente, un Delegado por Estado, los adversarios internos aturdidos, y los otros aspirantes enfurecidos; este coctel de emociones fue clave para que el 5 de octubre de 2018 en un mitin del presidente electo, en plaza fundadores, un grupo de esos “ciudadanos” a sueldo de grupos de interés le gritaran al Presidente: ¡FUERA GABINO!…
El Presidente contestó con un segundo golpe de mesa: “Gabino es nuestro coordinador aquí, representante del gobierno federal. Le tenemos confianza y ya, repito: hay que dejar de pelear, hay que hacer a un lado la politiquería. La Patria es primero.” Sentenció el recién electo Presidente.
En política, no hay casualidades, con Andrés Manuel mucho menos, esas palabras despejaron cualquier duda, el hombre de confianza del Presidente es Gabino Morales, lo cual es también una carga muy pesada para una joven carrera política, imponer un nuevo régimen federal en SLP y las formas de la 4T, no es tarea fácil, incomoda a muchos grupos de poder, todos volcados en intervenir en la sucesión de Carreras, los más grandes medios de comunicación que nacieron y vivieron del poder político, hoy con mucha hambre, no entienden nada y se vuelcan contra el AMLO Y Gabino, es cuestión de abrir pulso y ver lo incomodo que esta el periódico Pulso, por un lado con tanto problema con la Hacienda pública, cuando el sexenio pasado nadaba en las mieles de los contratos de publicidad, tanto se ha enseñado la editorial MIVAL en imponer su influencia que ahora utilizan hasta su medio más progre “Sin Embargo” para golpetear, así mismo Global Media, de tantas manos que le meten ya no saben ni lo que hace, nomás cuánto cobra.
Continuaremos con el análisis político de la entidad potosina actor por actor.
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