
Elementos de Seguridad Pública de Soledad de Graciano Sánchez, fueron captadas sobre Río Santiago a la altura del Ángel de la Independencia, montando un improvisado retén antialcohol.
Sin personal de derechos humanos, sin medico legista, ni mando policíacos, los elementos detenían a su criterio a los conductores y con solo el aliento, determinaban si remitían vehículos, levantaban infracciones, o se “arreglaban” en el lugar.
Con esto se comprueba que la corrupción en el vecino municipio sigue imperando, debido a que en lo oscurito estos retenes son instalados únicamente con fines recaudatorios, ya que no le rinden cuentas a nadie.



