
Uno de los rituales más emblemáticos en México y toda latinoamérica la noche vieja es pedir dice deseos, mismos que se simbolizan comiendo una uva por deseo acompañando cada campanada de la media noche.
La llegada de Año Nuevo renueva la esperanza de que lo que viene será mejor.
Esta tradición se inició en España y fue heredada por varios países de América Latina, como Argentina, México, Venezuela, Ecuador, Perú, Chile y Colombia.
Las familias alistan el momento de las campanadas, para iniciar con cada uno de sus deseos, entre los que destacan tradicionalmente la salud, el amor y la abundancia.
En cuanto al número 12, se cree que simbolizan los meses del año que comienza, aunque también puede estar relacionado con las 12 campanadas que suenan al recibir al nuevo año.

