

Infantes de Marina, con equipo antimotín, expulsaron a decenas de turistas que arribaron a las playas de Acapulco, pese a las restricciones impuestas por el gobierno federal y estatal para evitar la propagación del Coronavirus.
En la zona fueron desalojados decenas de turistas, en su mayoría procedentes de la Ciudad de México que son atendidos por prestadores de servicios que se niegan a cerrar restaurantes y alquilar espacios de recreación.
Debería darle vergüenza, mientras muchas familias están acatando las recomendaciones sanitarias y permaneciendo en casa; y otro tantos salen con miedo, pero forzados por la necesidad de ganar el pan de cada día. Y estas personas sin conciencia alguna de manera ventajosa buscaron irse de vacaciones a la playa.

